Asiento de conductor con reconocimiento de culo

"Un amor nunca es igual al siguiente. Un culo, tampoco." Ese es el concepto en el que se ha basado el Advanced Institute of Industrial Technology de Tokio para llevar a cabo un invento revolucionario: el asiento de conductor con reconocimiento de culo.


El funcionamiento es simple: uno se sienta y espera a que el asiento le reconozca (tiene un porcentaje de aciertos de un 98%). En caso de que resultes ser dueño de ambos, coche y culo, te dejará arrancar.

Esto cambia todo.

Frases clásicas de los robos en carretera como "¡sal del puto coche, joder!", o "¡mueve tu maldito culo o te encañono!", con todo el encanto que desprenden, van a caer en desuso.

Alguien tendrá que cambiar el diseño de los llaveros y hacer una especie de moldes anales, porque tener una sola llave para todas las puertas es la peor medida de seguridad del mundo.

Pero lo peor es el ámbito cotidiano: levantarte una mañana y que el coche se niegue a arrancar porque no te reconozca. Eso duele. Y más en ayunas. Puede acabar en una crisis de identidad que ni siquiera se solucionaría psicoanalizando al culo porque el culo no se puede tumbar en la camilla, ya que necesitaríamos un subculo para apoyarnos, y sin camilla uno no expresa la desesperación que le provoca la infinitud del universo de una forma confortable. No es lo mismo, vamos.

Visto en Technabob

El cubo de basura de Homer

Homer Simpson en una ocasión se cura el dolor de espalda al tropezar accidentalmente con su cubo de basura. El ergonómico artilugio en cuestión no era más que un cubo de basura de acero y el asiento Mozaika no es mucho más.

Simsons Mozaika

Como en otras muchas ocasiones, durante el capítulo, Homer se dedica profesionalmente a algo sin saber nada porque gana fama entre sus vecinos tratando los dolores de espalda tumbando a la gente sobre su cubo de basura.

El diseñador Lui Kawasumi no pretende arreglar la espalda a nadie con su asiento, pero no puedo evitar pensar en el parecido razonable.

Partiendo de un experimento realizado al probar una nueva técnica de diseño y corte de metal por láser ha creado el asiento Mozaika. Toma una pieza de acero y, una vez cortada, pasa a ser pulida y martillada libremente para darle forma de modo que la geometría permite al espectador disfrutar de cuadrados de luz plana reflejados, al igual que hace un mosaico.

Esta pieza se mostró en Nueva York en el Noho Design District durante la Semana del Diseño en mayo de 2011.
Seguramente cueste un dineral y su diseño sea divino de la muerte, pero no puedo dejar de ver el parecido razonable entre el cubo de Homer y el asiento Mozaika.

Gracias a Rachel R.

 

Collares gigantes

Los típicos columpios ya están muy vistos, por eso os proponemos esta otra alternativa. Aunque yo, en vuestro lugar, no me impulsaría mucho, porque me parece que las bolas de fieltro no tienen demasiada estabilidad.

collar

Estos collares están diseñados y hechos a mano por Johanna Richter.

Seguro que vuestros invitados estarán encantados de tropezarse con vuestra bisutería.

Taburetes hechos con barriles de cerveza

Toca sesión de bricomanía, a ver si algunos despejamos un poquito la mente para que nos deje ver las cosas con más claridad...

¿Cuántas veces habéis ido a un bar y os ha tocado sentaros en un barril de cerveza que había junto a la barra? A mi en varias ocasiones, más que nada porque dos de los bares que frecuento dejan los barriles ahí para tenerlos más a mano por si toca cambiarlos en mitad de todo el jaleo.

Pero estoy segura de que quedarían, estéticamente, mejor si los pusieran a modo de taburetes, para poder usarlos de verdad. Porque, tal y como están ahora, parece que te sientas sobre un tío "subidito" de tono en vez de sobre un barril de cerveza... Pero ¡a lo que íbamos! Aquí tenéis una manera de convertir los barriles de cerveza en taburetes.

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Tírate de la moto… al sillón

Tírate de la moto, de la moto tírate...

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Esta silla está hecha con una antigua Vespa y puede convertirse en el complemento ideal para un salón con decoración retro.

Aunque en la oficina tampoco quedarían nada mal. Más que nada porque, a partir de ahora, las carreras de sillas por los pasillos cobrarían más sentido que una carrera de caracoles. Ya me imaginano a todos los compañeros apostando por una de las Vespas.

Y yo me pregunto, si paras de trabajar durante más de 2 minutos, ¿deberías poner los cuatro intermitentes?

Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
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