Separador de ambientes reciclable

El diseño del Separador de ambientes reciclable es fruto de un arduo trabajo. Podemos ver que está dividido en tres fases que forman una curva y dejan espacio suficiente para acomodar las rodillas y hacer uso del papel higiénico sin que los codos entorpezcan el movimiento. Su peso y tamaño permiten guardarlo en cualquier rincón y volver a usarlo cuando la sincronicidad intestinal entre dos habitantes se vuelva a dar, algo bastante más común de lo que parece. El Separador de ambientes reciclable no tiene conexión Wifi, pero tampoco le molesta que algún otro tenga, lo que dice mucho a su favor. Su altura ha sido establecida según la altura media del ser humano, esto es, una altura unisex cuya trayectoria visual resultante permite ver qué puntuación lleva el otro en el Tetris. Su superficie acepta gustosa el uso de bolígrafos u otros instrumentos de comunicación escrita, lo que supone que podremos actualizar nuestro estado en tiempo real para que nuestro compañero reciba la información sin tardanza; un rasgo esencial, puesto que las conversaciones realizadas en esos momentos suelen tener carácter confidencial y directo: no hay lugar para la retórica cuando no queda papel.

Hay otro rasgo que me gustaría destacar: con el Separador de ambientes reciclable no sólo disfrutaremos de la sincronicidad intestinal en su más amplio espectro, sino que descubriremos el siguiente nivel: la sincronicidad gestual, el uso de las expresiones faciales como vía para deducir qué zona del intestino está siendo cruzada en ese mismo instante por un montón apelmazado de emociones. El conocimiento de la persona en su estado primigenio, donde no puede mentir ni hacer uso de convenciones culturales aprendidas durante el crecimiento. El Separador de ambientes reciclable demuestra que las personas pueden ser reales entre ellas, pueden establecer una red y con ella formar el tejido de la vida. Que es de algodón, seguramente, porque encoge.

Visto en Bits & Pieces

Carzor, la tarjeta de afeitar

Un caballero siempre debe estar preparado para recibir un homenaje, pero en ocasiones la sombra de la barba empeora nuestra imagen. Con Carzor, siempre tendremos en la cartera la solución a nuestra barba.

Carzor es una maquinilla de afeitar desechable, desmontable y plegable. Tanto que puede guardarse como si de una tarjeta de crédito se tratara, pudiendo guardarla en la cartera, de modo que siempre podremos tener un aspecto impecable. Ahora bien, aunque la maquinilla dispone de banda deslizante con diferentes aromas, no han resuelto el problema de la espuma y el bálsamo para después del afeitado.

¿Para cuándo un cepillo de dientes?

Visto en Bookofjoe.

 

Escobilla de váter puño americano

Para los más duros y, a la vez, los más limpitos, el diseñador Ken Goldman ha creado un puño americano para el váter.

Ideal para los que quieran limpiar el retrete a base de puñetazos que, supongo, serán los mismos que usen el paraguas puño americano y beban café de la taza puño americano sentados en el sillón puño americano.

Véase también Taza del váter, El recoge-insectos
Visto en Make:

Construye tu propio dispensador de papel higiénico

Construye tu propio dispensador de papel higiénico

Hace tiempo que no hacemos bricolaje casero, así que vamos con un poco de bricomanía. Los elementos son fáciles de encontrar en cualquier tienda especializada. Solo necesitaremos una lata de cd's de esas de 100, un rollo de papel higiénico y un cuchillo.

Primero hacemos un agujero en la base de la caja de cd's (numero 3), luego sacamos el cartoncillo del papel higiénico (número 4) y acto seguido metenos el rollo en la caja, sacando por el agujero recién hecho, un poco del papel higiénico (número 5). Y listo. Ya tenemos nuestro dispensador de papel higiénico totalmente casero y muy barato.

Iba a hacerlo en casa, pero no tengo ese tamaño de cajas de cd's.

Visto en Make:
bricolaje | papel | higiénico | construir | cd

Aseo con sistema de puntería

Aseo con sistema puntería

Muchos son los esfuerzos para que nosotros, los machotes ibéricos, centremos la orina en donde tiene que ir y no lo pongamos todo perdido en los aseos. Lo intentaron con una portería para paracticar las faltas o con un videojuego controlado por la orina, pero si no lo consiguieron, aquí está la solución más geek.

Se llama Panasonic DL-GWN y se trata de un aseo con un sensor, de forma que cuando detecta alguna presencia a su alrededor se enciende una lucecita en el interior a modo de diana. Con esa lucecita se pretente que centremos toda nuestra atención y no desparramemos nada.

Ideal para cuando vuelves de fiesta un poco tocado y no atinas a darle a la luz.

Visto en Ubergizmo
panasonic | aseo | toilet | diana | luz
Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
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