Boca de incendios hinchable para reservar aparcamiento

Alguien muy inocente ha pensado que una boca de incendios hinchable podrá detener a las hordas de conductores ansiosos por pisar la playa. También ha pensado en el mayor enemigo de los hinchables, así que ha reservado en su zona inferior un espacio que permite llenarla de agua para que el viento no se la lleve, aunque creo que ese es el menor peligro que puede correr una reserva de aparcamiento.

Para los que somos eternos copilotos los 12 euros que cuesta la boca de incendios significa una especie de jubilación. Ya no tendremos que guardar el sitio de pie, expuestos a las inclemencias del tiempo y a las de los balcones (que suelen ser peores). Deberemos, claro, hincharla y vigilar que no nos vea nadie; y si todo eso sale bien, el conductor todavía corre el riesgo de que se produzca un incendio mientras da la vuelta a la manzana y todo se complique (suena improbable, pero por eso estoy tan seguro de que sucederá).

La pena es que yo apenas he visto ese tipo de bocas de incendio por aquí; normalmente están ocultas en la acera y supongo (corregidme si me equivoco) que no habrá una legislación que prohiba estacionar frente a ellas como ocurre en los USA.

En definitiva, un objeto que hace uso del miedo a ser multado, que es, junto al miedo a que te peguen chicles en el pelo, uno de los motores que hacen que la humanidad se siga moviendo.

Visto en Foolish Gadgets

Aparca tu bicicleta en las alturas

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Si utilizas la bicicleta a menudo y muchas veces no encuentras hueco para aparcarla porque los sitios para dejarla están llenos, ¿te gustaría aparcar la bicicleta en lo alto de una farola? Si, no me mires así, porque se puede hacer. Y si no me creéis, ver el siguiente vídeo. Sobre todo el final.

Alucinado me hallo. Con un simple mando, elevamos la bicicleta a las alturas. A ver si dentro de unos años vamos a ver farolas llenas de bicicletas. Aunque por lo menos, el que quiera robárnosla ya tendrá que hacer el spiderman. Algo es algo.

 

Acampa en el centro de la ciudad

Para visitar una gran ciudad haciendo camping hay dos opciones, o buscas una zona de acampada en las afueras, con los inconvenientes de mobilidad que conlleva, o utilizas este peculiar modelo de tienda de campaña, que simula ser una funda protectora de coche y que puedes colocar en cualquier plaza de aparcamiento libre en pleno centro urbano.

Otro sistema para aparcar, de alta tecnología

Hace un tiempo descubrimos un coche con un sistema para aparcar, bastante novedoso en cuanto a tecnología. Se diría que podía ser el futuro de los coches.

Pero gracias al Pito doble, nos damos cuenta que de novedoso nada, que hay coches, posiblemente conducidos por Julio César en la roma imperial, que ya disponen de este sistema de aparcamiento.

Realmente no sabemos si es algo que venía de serie en los modelos de gama alta o simplemente fue un experto manitas el que le dio a su coche esta característica. Ver para creer.

Bastante funcional. ¿Para cuándo este sistema incorporado de serie en los coches de verdad? Porque, a más de uno le vendría que ni pintado.

Aparca tu coche bajo el jardín

Hoy en día casi todas las familias tienen dos coches pero no todas tienen dos plazas de garaje. Y claro, si vives en alguna zona donde las plazas escasean, aparcar el coche puede ser una tortura.

Por lo visto, esto, unido al gusto de los ricos, está cambiando en la forma de aparcar el coche. Sobre todo al oeste de Londres, donde ya hay una docena de plazas de garaje muy curiosas. Tanto, que básicamente se tragan el coche y lo aparcan bajo el jardín.

Por medio de unos brazos hidráulicos y una plataforma, el coche aparece y desaparece del jardín en cuestión de segundos, ocultándolo a los ojos de cualquiera. Incluso se puede encargar un de estas plazas con capacidad para dos coches (uno bajo tierra y otro en la superficie).

Evidentemente, esto no es barato. La plaza simple cuesta unos 45 mil euros y la doble, algo más de 54 mil. Por esto, más que una solución a la falta de espacio, es un capricho para guardar el Porche.

Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
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