Por fin: una tarjeta de presentación realmente útil

Las tarjetas de presentación son aquellos objetos por lo general rectangulares regalados por desconocidos que acumulamos en la cartera durante años y nos hacen creer que tenemos una economía abultada. Normalmente su uso se limita a girarlos y dibujar mapas temblorosos cuando algún turista pregunta por un lugar donde comprar postales. Así, la tarjeta viaja de alguien al que no le interesa lo que dice hasta alguien que ni siquiera entiende el idioma en el que está escrita; ese es el triste periplo de una tarjeta de presentación.

Aquí tenemos algo diferente. JWT Brazil ha diseñado una tarjeta de presentación que es también un rallador de queso (o de dedos, según la habilidad del portador). De hecho, es la única tarjeta que debe ser lavada con cierta regularidad debido al olor que puede dejar en la cartera, lo que no deja de ser algo innovador. Por supuesto, un vendedor de quesos que utilice esta tarjeta de presentación tiene muchos clientes ganados.

Visto en Laughing Squid

El lado fresquito de la fuerza

Hasta ahora sabíamos que la fuerza se podía usar para estrangular a la gente a distancia, convencerlos para hacer cosas que de otro modo jamás harían y sacar vehículos del lodo. Son cosas útiles, desde luego, pero mantener frías las cervezas me parece una cualidad nada desdeñable y sí, la fuerza también puede hacerlo.

Este frigorífico custodiado por el mismísimo Darth Vader es obra de Tom Sachs, un tipo tan aficionado a las cervezas como a no compartirlas; de ahí que su frigorífico sea tan amenazador. Además, esto nos da otra visión de Darth Vader más amable de lo habitual; impone, sí, y puede ser maligno y dado a matar gente, pero en su interior sabemos que es bueno porque tiene cerveza en lugar de órganos vitales. Y eso es más de lo que se puede decir de la mayoría de personas.

Visto en Obvious Winner

 

Billar bananero

Lo admito: soy un pésimo jugador de billar. Tampoco soy un amo de los dardos. Pero lo que rodea a ambos juegos (o sea, los bares) se me da bastante bien. Quizá el problema radique en la combinación de todos ellos.

La Banana Pool Table de Cléon Daniel es una mesa de billar que conserva los puntos básicos de una mesa de billar: cuatro agujeros y una superficie dispuesta a recibir ceniza o una pareja fogosa sin sentido de la comodidad. Su peculiaridad radica en su forma, que imita la de un plátano sin pelar y con pintas. No tiene la pegatina de origen, lo que sería un detalle, pero así y todo el trabajo es impresionante.

Si estáis interesados en el proceso y queréis hacer una podéis visitar el blog de Cléon, plagado de fotografías, apuntes y un plato de comida muy extraño.

Visto en Neatorama

Zapatófonos

Estos veraniegos zapatos son obra de Alan Nguyen y su impresora 3d. En principio son zapatos para actuar como tales, pero si alguien quiere usarlos como una simple funda para iPhone nadie se lo va a impedir; desde luego, el móvil va a estar protegido.

La mayoría de robos de telefonía en su modalidad Paseo-Distracción tienen lugar a alturas que los ladrones llamarían "la zona cómoda", es decir, entre el pecho y la cintura. Las manos de bandidos están entrenadas para trabajar bajo esas condiciones de gravedad y cualquier ligera variación aumenta la dificultad del robo (los centros de entrenamiento de ladrones trabajan con maquinaria que controla las condiciones gravitatorias de la sala, así como las climáticas, y también son capaces de reproducir fielmente verbenas y fiestas locales en sus niveles más altos de dificultad y sólo para ladrones expertos).

Así que los zapatófonos, si bien llevan el móvil al fresco y tientan a cualquiera, se lo ponen realmente difícil a los ladrones por tener un acceso tan bajo. De hecho, se lo ponen tan difícil como al portador, al que más la vale no recibir demasiados mensajes si no quiere volver a caminar a cuatro patas. Sería irónico que los avances tecnológicos supusieran un retraso evolutivo.

Visto en Like Cool

Hey, chicas, ya podéis dormir bocabajo

Parece que las mujeres de pechos turgentes tienen ciertos problemas a la hora de dormir bocabajo, perdiéndose ese precioso momento en el que uno despierta sobre un charco de babas, se arrastra hacia la zona seca y sigue durmiendo sólo para despertarse un rato después con el mismo resultado y preso de la desesperación.

El ComfyBreasts Relaxation System es una almohada gigante con un orificio a cubrir por los senos. El sistema en sí no es gran cosa, lo sé, pero se puede pedir a medida y así se presume de volumen, que siempre sienta bien.

Por supuesto, el Comfy Breast es también deudor del mobiliario obsesionado con el almacenaje; mientras no haya tetas en su interior, el Comfy Breast puede albergar libros, consolas, dentaduras postizas, un hermano pequeño e incluso, si queréis proponer un juego nocturno y no sabéis cómo, siempre da lugar a que uno llene el orificio de chocolate líquido o cualquier salsa, ocultarlo, esperar a que caiga exhausta y, una vez descubierta la trampa y transcurridos los insultos y maldiciones de rigor, no se podrá negar a servir de menú. Infalible.

Visto en Geekologie

 

 

Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
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