Ventilador de Batman. Teoría y práctica

1. Teoría
Los ventiladores de techo están asociados directamente a las mesas de billar y éstas a los striptease de madrugada. Pensar en Batman lleva directamente a Joker, éste al póquer y éste al Strip Poker. Y como eso calienta al más pintado, hará falta un ventilador para enfriar el ambiente. Es decir, el ventilador de Batman tenía que existir por una cuestión de coherencia con la realidad.

Esta lógica demuestra, por una parte, que los domingos no estoy en plena posesión de mis facultades y, por otra, que este invento me resulta difícil de justificar.

En la parte práctica podréis ver otros usos del objeto en cuestión que os acercarán a una explicación más formal.

2. Práctica

Ventilador de Batman visto en Buzzfeed

Hombre alegre visto en Pop goes the week

Guantes cerveceros

Tras la ingesta abusiva de alcohol uno sale a la calle a tomar el aire o a fumarse el cigarrillo de otro. Las manos sostienen siempre esa cerveza fría que no se consume porque, a esas horas, uno no sabe a ciencia cierta de quién es esa mano que sale de nuestro cuerpo y no te vas a fiar de la primera mano que diga ser tuya. El caso es que la mano se enfría y aparece lo que se conoce como Síndrome de Manos Muertas. Es una enfermedad curiosa que sólo se manifiesta al tocar a otras personas, quedando así englobada en ese tipo de enfermedades cuyos síntomas sienten antes los que nos rodean que nosotros mismos (otra enfermedad de este tipo sería la estupidez).

Pues bien, los suecos han decidido poner fin a esta lacra. Los guantes Sküüzi tienen la medida justa para fijar un tercio y poder recuperar esa mano que de otra forma se engangrenaría. Y, claro, diles a tus amigos en plena borrachera que hay que amputar y te aseguro que les faltará tiempo para conseguir un cuchillo y una cámara. La foto de Facebook dirá que acabamos la noche felices, vale, pero mancos. Y sí: es bonito despertar al día siguiente en la cama de otra diciendo "oh, Dios mío, ¡¿qué he hecho?!", pero si te has quedado sin mano, bueno, es un problema, porque supongo que lo primero que se te ocurrirá será buscarla en su entrepierna por el simple hecho de ser el último lugar donde has metido cosas. No es una situación que se explique fácilmente.

Por cierto, si os pasa y buscando encontráis un pack de la versión extendida de El Señor de los Anillos, es mío. Decidle que lo nuestro fue un error.

Visto en Bit rebels

 

Leia al vapor

Chris Weisbart lo tiene muy claro: con un humidificador ultrasónico, un buen puñado de pajitas y otros objetos de uso cotidiano se puede proyectar a la princesa Leia sobre una cortina de vapor. Lo que la relación pueda dar de sí a partir de entonces, el tiempo lo dirá.

Que te invoquen es por lo general algo adulador siempre y cuando no sea para dar indicaciones al aparcar. Que te proyecten sobre vapor... no sé, me parece un gesto un poco rudo. Si te hicieran aparecer tras una bomba de humo ya sería otra cosa, algo mucho más tradicional pero con encanto.

Visto en MAKE

Collar perruno personalizado

Antes que nada, vamos con la primera decepción: llevar un talismán con la nariz de un perro no te otorga el poder de olisquear culos. Y, sobre todo, no le quita al resto de la población el derecho a soltarte un guantazo en caso de que insistas.

Así y todo, el objeto no pierde todo interés, ya que los collares son personalizados. Es decir, que Jackie Kaufman se tomará la molestia de hacer un collar de plata de la nariz de nuestro perro, no de un modelo escogido al azar que cobre por horas de posado. Al exponerle el caso, Jackie nos mandará los materiales necesarios para hacer el molde y una dirección, la suya, a la que mandarlo. El resto será cuestión de esperar.

Ni que decir tiene que el realismo del collar dependerá en gran medida de nuestra habilidad para someter al perro a nuestros designios, y quizás se resista un poco a que le estampen el morro contra el molde. Como opción, siempre podemos usar la clásica huella, el rabo o, si tenéis ánimo, los ojos:

Collar perruno visto en Monkeyzen

Perro extraño visto en WTF Japan seriously

Submarino para hámsters

En la antigüedad los enfrentamientos entre roedores se basaban en el uso de incisivos e insultos desmoralizadores. Todo esto cambió con la revolución industrial y la aplicación de la tecnología a la maquinaria de guerra, aunque se siguen insultando como tradición.

El S.I.C. (Servicio de Inteligencia de los Castores) ha filtrado estas imágenes. El submarino pertenece a la división de Espionaje Embotellado de las ratas de laboratorio. La idea vino de la división de comunicación interna; durante mucho tiempo hicieron uso de un críptico servicio de mensajería instantánea basado en mensajes dentro de una botella. Cuando descubrieron que no era tan instantánea, decidieron mandar un hámster.

A continuación, un video interceptado por las ardillas con la puesta en funcionamiento del aparato en cuestión. La batalla se prevé cruel.

Visto en Geekologie

Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
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