Un par de modelos de tarjeta de visita diseñados específicamente para abogados especializados en divorcios.


Sí, el segundo es un condón con un mini-catálogo de posturas sexuales.
Un par de modelos de tarjeta de visita diseñados específicamente para abogados especializados en divorcios.


Sí, el segundo es un condón con un mini-catálogo de posturas sexuales.

No me queda muy claro si esta blackberry de goma es un sustitutivo de blackberries y móviles para perros que se dedican a comerse cualquier pieza tecnológica o para dueños yuppies de perros; pero el caso es que aquí tenéis este curioso juguete que hará que vuestro mejor amigo sea la envidia del resto de canes del parque (especialmente de la pareja de la hermana de vuestro perro, es decir, su cuñado).
Ahora bien: habrá que tener mucho cuidado cuando haya que sacar el can a pasear, no sea que algún perro chungo se la afane y luego la revenda en alguna esquina, que sabéis lo codiciadas que son estas piezas.

Hace casi un siglo, los británicos inventaron el que sería el precursor de los actuales navegadores GPS.
Una especie de reloj de muñeca que contenía un pequeño mecanismo donde insertar el mapa de la ruta a seguir, y dos pequeños botoncitos con los que ir desenrollando el mapa a medida que avanzábamos en nuestro camino. Se disponía de una caja donde guardar todos los rollitos, cada uno con una ruta diferente.
Ese mismo sistema lo usaban hasta hace relativamente poco los pilotos de raids del desierto como el Paris-Dakar y, hoy en día, los modernos navegadores por satélite se parecen muy poco a éste, pero tienen el mismo fundamento: ayudar a los viajeros a seguir una ruta.
Simple. Tenéis que adivinar qué es esto que veis en la imagen y para qué sirve.

Pero eso si, para no joderla demasiado, y ya que no es un concurso, los que lo sepan, por favor, que no destripen el misterio a los que no lo saben y así poder el poder de su imaginación. (Si lo sabéis, dejar un comentario con un simple "yo lo sé".)
El Lunes, toda la información de este gadget.


¿Cuántas veces hemos visto nuestros preciados auriculares caer sin remisión al suelo cuando nos los hemos quitado para hablar con alguien?
Seguramente a Yoonsang Kim le pasaba lo mismo. Así que gracias a sus conocimientos de diseño se puso manos a la obra y ha creado unos auriculares que, gracias a su forma de gancho, pueden tanto colocarse en una oreja como colocarse al cuello como si fuera una gargantilla.
Lamentablemente estos auriculares no están a la venta. Y no lo decimos porque sean especialmente prácticos. Sino porque gracias a ellos tendríamos dos regalos en uno. A saber: unos "cascos" para que nuestra pareja escuche su MP3 y un modernísimo colgante de diseño.