Me encuentro con uno de estos en la frutería y me quedo a cuadros: Alumnos y especialistas del Instituto Tecnológico de Massachusetts ("Mass a Chutes", que dicen algunos) han diseñado este bonito coco que, además de su innegable valor estético, tiene una curiosa función como chivato.
Os explico: la idea es colocar algunos de estos cocos en las palmeras que hay cerca del Aeropuerto Internacional San José de California. Como podéis observar, poseen un sistema que registra el ruido que hacen los aviones al acercarse y salir del aeropuerto. Si estos superan el nivel permitido, los cocos avisan al aeropuerto a través de un mensaje o llamada telefónica.
La idea no sé si debería ser catalogada como práctica o totalmente friki. Aunque eso da igual. Lo mejor debe ser la cara del jefe de personal cuando escuche al que ha recibido la llamada decir: "Jefe, nos ha llamado el coco"... bueno... y la cara de aquel a quien se le caiga un coco en la cabeza y descubra que el fruto es un "cyborg".
Este caballo con cabeza de balón que véis a la derecha no es producto de un pérfido experimento genético sino de un nefasto fotógrafo. Aclarado este punto, pasemos al invento en cuestión.
Los caballos son unos de los animales más estresados (carreras, competiciones, largos trayectos en remolques que parecen saunas...). Por ello alguien pensó que lo mejor para que se tranquilizasen era crear juguetes antiestrés especiales para ellos. Como, por ejemplo esta pelota gigante a la venta por 87 Euros y con la que nuestro equino podrá desahogarse como le plazca...
...menos así. Me gustaría saber cuál va a ser el siguiente paso del caballo... ¡y cómo saldrán los potrillos! Quizá como el de la foto de arriba.
En fin... lo bueno de esto es que no es solamente para caballos. Hasta los dueños podrán intervenir en los juegos de su caballo (me refiero a jugar con la pelota, no ponerse en el lugar de la pelota como en la foto de arriba), como mostramos en este video:
No sé cómo llamar a este deporte: visto lo visto, no es ni hípica, ni fútbol, ni polo... ni muy entretenido. Creo que me quedo con el uso que le da el caballo de la foto.
Lo había visto en los centros comerciales, para arreglar los focos cuando se estropean, pero nunca imaginé ver un Jeep con ese mecanismo.
No tengo muy claro aún si este "coche extensible" es real o sólo una creación de alguien que se aburría en su casa y se aficionó al Photoshop, pero imaginación no le sobra a su autor, sea real o sólo una foto retocada.
La próxima vez que vayas a hacer una fotocopia, lleva cuidado. Podrías enfadar a la fotocopiadora y te pasaría esto:
Ahora son sólo fotocopiadoras, aunque parezcan transformers, pero esta actitud podría extenderse a los demás aparatos electrónicos de casa. A partir de ahora, prometo no volver a pegar a mi ordenador cuando se atranque. Por si acaso.
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