
El 3Doodler es un bolígrafo extraño: no usa la tinta asesina que atraviesa hojas, pantalones y suelos por igual sino un tipo específico de plástico llamado ABS y PLA. Dicho plástico sale caliente del bolígrafo y al enfriarse se solidifica, lo que nos permite esculpir en el aire esos garabatos que jamás deberían salir a la luz pública.
El primer impedimento que se puede encontrar uno a la hora de usar el 3Doodler es la ausencia de una caperuza que roer; además, el bolígrafo debe estar siempre enchufado para calentar el plástico, así que los actos reflejos como morderlo o guardarlo en la oreja pueden resultar un poco peligrosos. Escribirse recordatorios en la mano tampoco parece muy recomendable porque luego se solidifican, hay que guardarlos, cuidarlos y se nos queda toda la casa inundada de palabras sueltas, lo que conlleva una sesión de limpieza que a su vez conlleva un mínimo de organización que a su vez conlleva, bueno, ser otra persona.
Podéis apoyar el proyecto en Kickstarter; como nota informativa diré que de los 30.000 dólares necesarios para su realización, en estos momentos llevan ni más ni menos que 606.639.
Visto en TICBeat gracias a Cristina







Usar el píxel como medida para la realidad puede parecer, en principio, una desventaja. Cuando digamos aquello de "no hay mujeres feas sino resoluciones bajas" seremos los únicos en esbozar una sonrisa; y, seguramente, cuando vengan a traernos los muebles pedidos a medida por teléfono los transportistas esbozarán una sonrisa, sí, pero ligeramente diferente, de esas que no enseñan los dientes porque les tiembla el labio superior y les sale un hilillo de sangre de las orejas.
Una cuidada selección para geeks, frikis, nerds y gente cool de las noticias, inventos y gadgets más originales del planeta.


