Parasol Star Wars

Otro clásico del verano son los parasoles para el coche. Este maravilloso invento tan útil, sirve para que el abrasador sol estival no transforme el volante de tu coche en una brasa incandescente imposible de tocar. Esto lo explico porque descubrí que en algunos países no conocen semejante artilugio y su uso.

El diseño es de lo más simple: un parasol para el parabrisas delantero. La originalidad está en la imagen que decora el parasol, que en vez de publicitar Carrefive, Talleres Pérez o Naranjada Pitufa es una maravillosa imagen de los tripulantes de una de las sagas galácticas más importantes del cine.

Visto en bigbadtoystore.com

Motor eléctrico para tus avioncitos de papel

Seguro que de pequeños (y no tan pequeños, no mintáis) habéis dedicado vuestro tiempo productivo a cosas tan productivas como experimentar con la aerodinámica de una ligera estructura hecha de papel. Pero, por muy bien que los hicieras, rara vez conseguían mantenerse más de unos pocos segundos en el aire, ¿a que sí?

Pero es que los tiempos avanzan que es una barbaridad. Primero fueron los lanzadores eléctricos de aviones de papel, capaces de lanzar tu diseño papelizado a la nada despreciable cantidad de 50 km/h. Y no contentos con eso, ahora tenemos todo un motor eléctrico diseñado por TailorToys que incorporar a la misma estructura del avión, capaz de mantener tu folio, servilleta o cualquiera que sea el material noble con el que trabajes hasta un minuto y medio en el aire con sólo una carga de 20 segundos.

Ay, quién hubiera tenido un juguete de estos de pequeño...

Visto en Gizmodo

 

El coche transparente

Durante años y años los jóvenes han querido ocultar sus actividades personales dentro del coche, tintar las lunas traseras ha sido siempre una práctica habitual tanto en vehículos maquineros como en los pensados para el ancestral arte del amor incómodo. Sea como fuere, Pontiac piensa todo lo contrario y prefiere mostrar su coche al desnudo, con todas las transparencias posibles (como debería ser todo).

Para los amantes del motor y el exhibicionismo, este automóvil es una delicia, ahora bien, dile a un adolescente sin casa propia ni otro sitio donde poder dar rienda suelta a sus instintos, que se gaste 300 mil dólares en un trozo de metal y plástico transparente. Aunque debe ser muy romántico poder quedarte mirando las estrellas tranquilamente en el coche después de una buena sesión de sentimientos primitivos.

Bus escolar a pedales

Los chavales tienen que hacer ejercicio, que ahora con esto de tener 100 canales de televisión, videoconsolas hiperrealistas y una conexión a Internet permanente y de alta velocidad, no hay quien les saque de casa. Pero ya que salen para ir al colegio, al menos que no pasen de estar sentados en casa a estar sentados en el bus, luego en clase, al bus otra vez, y en casa de nuevo. ¡NO!

Gracias a este autobús a pedales, la obesidad infantil será un burdo recuerdo, especialmente en ciudades de montaña. La capacidad del mismo es de 10 niños y un adulto que hace las veces de Otto. Sólo espero que venga dotado de unos buenos frenos y que el conductor sepa utilizarlos apropiadamente, que aquí no hay cinturones de seguridad como en los... oh wait!

Visto en Oh Gizmo!

Vrominator, papá haz ruido


Hay ciertas leyes que, aunque no estén escritas, no dejan de ser universales, inmutables en el tiempo y en el espacio; en lo que respecta al mundo automovilístico hay un par que vale la pena comentar:

  • La potencia de un conductor y la de su vehículo son inversamente proporcionales, claros ejemplos son el jovenzuelo con un SEAT Panda echo polvo y el vejete con Jaguar. La chavala que va al lado sonríe en ambos casos, pero por diferentes motivos.
  • Los decibelios emitidos por un vehículo están determinados por la edad del vehículo y la del conductor, siendo el equipo de música un factor incremental, así como alerones, pegatinas y tatuajes.

El siempre sabio refranero confirma la ley, "no hay parto sin dolor ni hortera sin transistor", la palabra transistor ya da idea de la antigüedad del refrán.

Para ayudarnos a que nuestro coche suene como un cohete tenemos el Vrominator , una dispositivo que emite por la radio FM el ruido que produciría nuestro coche si tuviese un motor V8. Lo curioso del aparato es que va sincronizado con la señal del alternador, para una amplia lista de vehículos, por lo que el ruido irá acompasado con nuestras frenadas y aceleraciones.

¡Cómo mola hacer un ruido del diablo y, al girar la esquina, que en lugar de ver un deportivo se encuentren con un utilitario!

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Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
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