Enchufa como quieras

Ya os dimos la solución para que el USB siempre encaje, ahora vamos un paso más hacía el mundo cotidiano y os mostramos como conseguir lo mismo con los enchufes de casa. Se trata de Donut, que lejos de ser uno de esos bollos tan deliciosos, es el nombre que tiene este sistema en el que los agujeros del enchufe no son tal, sino que tenemos un anillo completo para poder enchufar lo que necesitemos en la posición que mejor nos venga (creo que con la imagen se entiende bien).

Esto es especialmente útil cuando el enchufe está fuera del alcance visual, igual que pasa con los USB. Además le dará a la casa un aspecto futurista muy friki, que eso siempre gusta. Al final vamos a tener tantas facilidades que a la hora de la verdad no vamos a saber encajar ni lo más básico...

Visto en Yanko Design

Récord del mundo de velocidad, con un sofá

Me encantan los récord mundiales de cosas absurdas. Y aunque parezca mentira, esta vez no lo ha logrado un japonés. Ha sido Glenn Suter (Australia), que pensó que si hay sofás con forma de coche, porque no coches con forma de sofá. Así un día salió a la calle con su sofá motorizado y alcanzó 163.12 km/h, mesa del salón incluida, a pesar de la rudimentaria aerodinámica del bólido. De aquí a nada vemos piques de sofás contra Twingos en las autopistas de todo el mundo. Mi próximo coche, de escay.

 

El auténtico “fondo de escritorio”

Hace mucho, mucho tiempo, en los ochenta, se pusieron a la venta una cintas de casete grabadas con sonidos ambientales de diferentes lugares, aeropuertos, ruidosas oficinas con máquinas de escribir e impresoras matriciales, con el objeto de engañar a la persona que se encontraba al otro lado de la línea telefónica, "Cariño, te llamo desde el aeropuerto, he perdido el vuelo, volveré mañana".

Hoy en día es imposible, a causa de las malditas cámaras, tanto de teléfono como de portátiles, ya que no puedes crear un fondo ficticio. Hasta ahora, porque han creado los StarScreen Social Backdrops, unos fondos de escritorio diferentes, que nos permiten tender una imagen detrás nuestro, como si de un corresponsal de televisión en Yosemite o en Venecia se tratase. O que se vea una desierta oficina mientras ponemos cara triste y mentimos como bellacos.

También son muy útiles porque puedes tener el despacho hecho una leonera y, con el fondo, aunque quede claro que no estás en Bora-Bora, por los menos no se ven todos los trastos.

Ahora me asalta una duda, como es que algunos lugares tienen nombre duplicados como Bora-Bora o Baden-Baden, supongo que el el cartógrafo del rey o conquistador pertinente debía ser sordo o un poco corto, porque si no no entiendo la repetición.
-¿Como se llama este sitio?
-Bora
-¿Cómo dices?
-Bora
-¿Perdón?
-Bora, Bora
- Ah, Bora-Bora

Visto en Book of Joe

Tiendas de campaña para no pasar desapercibidos

Las tiendas de campaña padecen una tendencia cromática pseudo-militar, no se si por tradición o por un intento vano de camuflaje con la naturaleza, que no las hace muy atractivas. Quien haya ido a una concentración motorista, un festival de música o la visita de cualquier Papa, sabe que es muy difícil encontrar tu tienda entre ese mar gris-marronoso.

Para evitar el síndrome de la cría del pingüino(*) hay personas que colocan algún tipo de identificador, ya sea una bandera sudista o unos sostenes XXL, que no sólo son útiles para ellos sino para todas las tiendas de alrededor, ya que facilita enormemente la orientación: "Pásate a tomar una copa en nuestra tienda, es la que está al lado de la que tiene el casco de vikingo colgado en la entrada".

Ahora tenemos estas fantásticas tiendas estampadas que, aparte de cobijarnos, nos van a convertir en referencia de todo el recinto donde estemos acampados.

La verdad es que a las tiendas no le falta detalle, tienen gancho para colgar la linterna, bolsillos con cremalleras que permiten colocar candados, bolsillos laterales de rejilla para almacenar ropa e incluso un pequeño bolsillo para el móvil o el mp3. Y como era de esperar, el suelo y el techo son impermeables. Sólo le hace falta un bolsillo para los condones, otro para las sustancias psicotrópicas y se convierte en la tienda del perfecto juerguista.

(*)Síndrome de la cría del pingüino: Se dice de la desazón producida por la búsqueda de una persona o un lugar de cobijo entre una multitud uniforme, como le sucede a la cría del pingüino.

Visto en Neatorama

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Tetera temporizada estilo reloj de arena

Dicen que un paladar bien entrenado puede detectar matices muy delicados, diferencias ínfimas. Que si nos dan a probar dos productos buenos enseguida detectaremos el mejor y que, si nos dan otro mejor, lo notaremos enseguida y así sucesivamente hasta alcanzar los mejores productos.

Yo debo tener un paladar de cartón porque, por ejemplo, cuando un vino pasa de 20 euros la botella todos los encuentro estupendos. Por eso no acostumbro a pedir vinos más caros, me parecería una estupidez y un esnobismo. Soy incapaz de encontrar el calor de una tarde de verano o el reflejo del sol en los viñedos, lo máximo que he encontrado es un poco de corcho flotando; por cierto, o la gente tiene un paladar muy educado o el mundo está lleno de esnobs.

Esta original diseño de tetera fusiona el estilo de un reloj de arena con la funcionalidad de un reloj de cocina, permitiendo adecuar el tiempo de inmersión de las hojas en el agua. Según el tipo de té y el gusto del consumidor, si las hojas están demasiado tiempo pueden modificar el sabor, llegando a amargar el resultado final. ¡Oh, gran tragedia!, se ha estropeado un poco de té. Además se puede aprovechar el recipiente inferior como taza, un cacharro menos que lavar.

Visto en Monkey Zen
Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
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