
Una estampa conocida por todos aquellos que tenemos que pasear "por prescripción facultativa" es la de un corredor o corredora que se cruza con nosotros camino del parque y que tiene que vérselas con el móvil, el IPOD y la botella de agua.
Si tenéis el problema de llevar varios gadgets mientras hacéis deporte y os faltan bolsillos o pinzas para ajustaros cualquier otro cacharro a la goma del pantalón, aquí está la solución: esta botella de plástico con espacio para cualquier artilugio y goma para sujetarlo.
De acuerdo, no es la más glamourosa, ni la más práctica, ni siquiera la más estética, pero algo es algo (y por poco más de 5 Euros, qué se puede pedir). Además, ahora que lo estoy pensando, tiene otra ventaja: podéis rellenar tranquilamente la botella con cognac (coñac para los amigos) y seguir diciendo que sois unos dignos individuos del sano siglo XXI: deportistas, tecnologicamente actualizados... ¡y adictos a las bebidas derivadas del té (por el color, más que nada)!