Qué hacer con 250 horas y 120.000 piezas de Lego


Desde siempre he admirado la gente que es capaz de hacer con su tiempo libre auténticas virguerías ingenieriles, porque replicar un cohete Saturno V (el cohete que la NASA utilizó en sus misiones Apolo) con su rampa de lanzamiento y todo puede ser cualquier cosa, pero también es toda una obra de arte de la ingeniería legorera.

Como bien reza el título de este post, la proeza, tan inútil como espectacular y recreativa, se ha llevado 250 horas del tiempo de su autor y se han utilizado 120.000 piezas de Lego (así, redondeando en ambos casos). Y viendo lo que cuestan las piezas de Lego, diría que también ha costado una pasta, por lo que hay que sumar el tiempo necesitado en ganar dicho dinero.

Pero vamos, que cualquier precio es pequeño si a cambio consigues montar un cohete de casi seis metros de altura y salir en blogs como NoPuedoCreer. Sólo le falta, como en algunos proyectos de Lego que he visto, funcionar de verdad, y aunque no alcanzase la velocidad de fuga sólo con que este bicho llegara a despegar... buah...

Visto en Gizmodo

Cepillo axilar para teclados

El cepillo axilar para teclados diseñado por DECOLE está especialmente indicado para teclados que acumulen polvo, uñas, hebras de tabaco, pestañas, restos de fluidos, migajas, pólvora, confeti, pepitas de chocolate, semillas, cáscaras de pipas, cenizas, pan rallado, arrecifes, granos de arroz, serrín, esculturas del ejército de Terracota chino, un puntero láser, una colección de faldas de la temporada otoño-invierno de 1975, un ruso, una llamada perdida, otro teclado, pienso para perros, perros, figuritas del Hero Quest y burbujas de Coca-Cola sin Coca-Cola.

Visto en Inventor Spot

 

Chalkeeper, el borrador que recicla polvo de tiza

Como decía un enfermo con síndrome de Diógenes "yo no guardo basura, yo la reciclo". La verdad es que reciclar está bien, pero tampoco hay que pasarse, porque hay veces que nos cuesta más el collar que el perro. El frenesí reciclador nos empuja a realizar acciones que le cuestan más al planeta que el ahorro de lo reciclado.

Para aquellos a los que les gusta estar en el límite, o tal vez superarlo, tenemos Chalkeeper, el borrador que recicla polvo de tiza. El sistema es ingenioso, aspira el polvo de la tiza y, añadiendo un poco de agua, genera una nueva tiza. Como diría Mufasa, es el ciclo de la vida.

Recuerdo a un político defenestrado que volvió a la universidad diciendo que añoraba el contacto con los alumnos, el polvo de la tiza (y mirar el culo de las alumnas, o alumnos, no estoy seguro) que no dudaría en gastarse un dinero que no es suyo en semejante tontería. Si utilizamos el Chalkeeper no podremos realizar aquellas batallas de tizas que finalizaban cuando, agotada la munición, alguien lanzaba el borrador, obligando a la víctima, habitualmente colateral, a abandonar el aula para limpiarse. También es cierto que el profe, por muy mala leche que tenga, no podrá tirarte el borrador, aunque, si lo hace, prepárate para una buena sesión de cirugía reconstructiva.

De todas maneras, en un mundo de pizarras velleda y digitales no le veo mucho futuro, tal vez para dibujantes callejeros.

Visto en Monkey Zen

Cortina de ducha Perfil de Facebook

Los adictos al Facebook necesitan esta cortina de baño Social Shower Curtain, y los que no lo son, también.

Los primeros, para que sean conscientes de que ducharse es una necesidad. Cuando entren al baño a hacer uso del retrete, aunque lleven en la mano el smartphone para facebookear el evento al que están asistiendo, es muy probable que su mirada se dirija hacia ese perfil enorme con forma de cortina de baño. Quizá eso les haga reflexionar un poco y les anime a dejar los cacharros electrónicos unos minutos para limpiarse un poquito. Hay un problema evidente, y es que, aunque el adicto lo intente compulsivamente, tocando con los deditos la cortina no conseguirá actualizar su "status", y eso le puede provocar un molesto ataque de ansiedad histericoide, pero yo confío en que eso sólo le suceda las primeras veces.

Y los segundos, los que no presentan adicción a esa diabólica red social, también la necesitan, aunque sólo sea para hacer el chorra poniendo la cara en la ventana transparente que hay en lugar de la foto del perfil.

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Báscula, linterna y despertador. De viaje

En los aeropuertos se da una lucha silenciosa entre los clientes y los trabajadores de las aerolíneas. El objeto de la batalla es la maleta de mano; hay que pasarla o, por otro lado, conseguir facturarla con el menor coste posible. La Fuerza y su lado oscuro se enfrentan en singular combate.

El viaje de ida es fácil: sales de casa, escoges lo que vas a llevarte, puedes pesar la maleta en la báscula de tu baño -del cual conoces la ubicación del interruptor de la luz- pero la vuelta es diferente. Inevitablemente has comprado alguna cosa, un recuerdo, algo de comida, tal vez has robado una toalla del hotel, son cosas que pasan... Te quedas dormido, llegas tarde al aeropuerto y el auxiliar de tierra, alias "azafato", con una sonrisa triunfal en la boca te dice "Su maleta pesa mas de diez kilos, es necesario que la facture". Claro, como en la habitación de hotel no había báscula, tu maleta, al igual que una novia adicta a los bocadillos de panceta, se ha pasado del peso.

Como el espacio/peso es muy preciado en los viajes, tenemos esta Báscula/Linterna/Despertador, con la que podremos pesar nuestro equipaje, despertarnos a la hora indicada, e iluminar nuestra habitación o lo que haga falta. Este práctico utensilio permite pesar la maleta y, por si no somos lo bastante hábiles para levantarlo y mirar el visor, nos indicará el peso 6 segundos después, por lo que podemos utilizar las dos manos, depositarlo y comprobar el peso. También podemos utilizar la linterna con las dos manos como si fuésemos CSI entrando en una casa. Por cierto ¿Alguien sabe por que los policías no encienden las luces cuando llegan al escenario de un crimen?

Visto en Book of Joe
Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
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