Almohada con auriculares y micrófono

¿O deberíamos decir auriculares y micrófono con almohada? no se qué es mas importante aquí, pero ahora las adolescentes podrán disfrutar de largas conversaciones tumbadas en su cama mientras tienen las manos libres para jugar con su cabello o dibujar florecitas en su "querido diario", para desesperación de sus progenitores, en lugar de tener que aguantar los teléfonos corriendo el riesgo de sufrir tendinitis o tortícolis.

También será muy útil para teleoperadoras de lineas eróticas, ya que es muy desagradable el ruido que hace un teléfono al caerse por tener las manos ocupadas o resbaladizas. Se puede ser guarra pero hay que ser profesional; seguro que no tardamos en verlo en una película de esas que vosotros ya sabéis.

Visto en Inventor Spot

Micropod, oficina de jardín sin enanos


La oficina de jardín sirve para trabajar en casa sin los inconvenientes de trabajar en casa. Uno permanece en el perímetro pero no está llamado a intervenir en todo cuanto suceda en el hogar. Esto anula una de las leyes básicas de la convivencia: cuando uno tiene algo importante que hacer, todos los factores a su alrededor se disponen en su contra. Grifos que estallan, hornos que se inmolan, puertas que más que chirriar entonan el himno de Polonia, niños respondiendo preguntas a la televisión y un perro lamiéndose la entrepierna con tanto fervor que te hace preguntarte qué le habrás hecho tú a la evolución para que te ponga tantas costillas.

Por eso el Micropod es la salvación de la especie. Está acabado en haya (aunque se pueden pedir otros acabados) y mide 2.5 x 2.0. Tiene un sistema de calefacción bajo el suelo que, dado el tamaño de la oficina, se extenderá y creará un ambiente envidiable. El Mac no está incluido. El jardín tampoco. Y esa inspiradora pared de ladrillos rojos, ideal si te dedicas a diseñar paredes de ladrillos rojos, pues tampoco.

A continuación voy a decir el precio. Para que no os quedéis con mal sabor de boca, voy a compensarlo con un video de António Silva que os elevará el ánimo.

El precio del Micropod es de 13.000 euros. El video es el siguiente:

Visto en Likecool

 

“The pink toolkit”: Caja de herramientas rosa


Colgar un cuadro, apretar unos tornillos o nivelar una estantería, por poner unos ejemplos, pueden parecer tareas fáciles. Pero eso no es cierto del todo.

Para los privilegiados, artistas hábiles con las manos, es una chorrada que se hace en dos minutos, pero para el resto de los mortales son tareas demasiado complicadas. Yo sólo se utilizar bien las manos para teclear en un ordenador, cambiar el canal de la TV y para un par de cosas más que no es correcto decir públicamente.

En mi caso, la repugnancia por las herramientas al uso no tiene nada que ver con el color de las mismas. Me da igual que sean verdes, azules... o rosas. Pero quizá alguna dama, señorita o algún que otro caballero, de los que el color fucsia les atrae irremisiblemente, puedan cambiar un poco su aversión por el bricolaje si tienen entre manos los artilugios que vienen en este original maletín para herramientas de color rosa.

Comprar maletin herramientas rosa

“A ver, ¿qué patán se ha comido un bocadillo envuelto en una bolsa que decía Cuarentena?”

Envolver filetes en film transparente para congelarlos, cocinarlos y devorarlos es lo mismo que embalsamar faraones para que no se deshagan, fallen el juicio de Osiris y los condenen por toda la eternidad. Así que el mundo no ha cambiado tanto (menos las neveras, que ya no son triangulares).

Lo que nos ocupa, en este caso, son los ladrones de tumbas. Por más maldiciones que uno les eche los tipos están empeñados en hacernos la no-vida imposible. El último intento de evitar sus fechorías pasa por introducir los bocadillos-faraones en bolsas Crime Scene & Quarantine. Sí. No harán que la dinastía gane en glamour, pero seguro que se lo piensan dos veces antes de meter mano. Vienen en paquetes de 20 bolsas (10 de cada tipo) por un precio sin duda mucho más asequible que contratar un vigilante nocturno y tenerlo en la cocina los fines de semana.

Visto en Foolish Gadgets

Medidor de espaguetis para hambrientos de verdad

La medida de los espaguetis se hace al azar o no son espaguetis ni esto es una fiesta de solteros. Pero si alguien especialmente escrupuloso te dice "tengo un hambre que me comería un caballo", puedes usar el Medidor de Espaguetis para Hambrientos de Stefán Pétur Sólveigarson y que quede completamente saciado; tan sólo hay que introducir los espaguetis hasta que rellenen toda la silueta del caballo: esa es la medida.

Pero esto no se acaba aquí porque si alguien (uno raro, raro) te dice "tengo un hambre que me comería un niño de seis años", también puedes hacerlo. Hay una medida para él. Un invento muy completo, con todas las etapas de la vida representadas de forma fidedigna en él como si fuera un cuadro evolutivo: infancia, madurez y caballo.

Se puede comprar en Reykjavik Corner Store por 13 euros.

Visto en Likecool

Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
Este sitio está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento No Comercial 2.5
Desarrollado por {onestic}