



Los numerosos pasos que veis arriba son los que hay que seguir para pasar de tener algo con lo que consultar a alguien que nos acompañe.
Porque esta almohada sobre la que llorar es también un osito de trapo para abrazar. Sólo hay que abrirla ¡y listo! Teddy aparecerá ante nosotros como por arte de magia. Una monería (o más bien una "osadía", ¡Juajua!) elaborada por Maja Ganszyniec.
Eso sí, esperemos que también elabore algo parecido para que pueda conciliar el sueño y consolarse gente más mayor (de entre 18 y 30 años), aunque creo que para ese público objetivo con que la almohada tuviera un agujero bastaría...






Una selección para geeks, frikis, nerds y gente cool en general de las noticias, inventos y gadgets más originales del planeta.

