
Lo peor de la Inquisición es que no supo racionar las existencias. No hubo ningún tipo de planificación demográfica sobre la natalidad y mortalidad de las brujas, se las liquidaron a lo loco y nos dejaron sin ninguna. Y, claro, ahora para quemar a alguien inocente en la plaza del pueblo necesitas rellenar tal cantidad de formularios que, la verdad, uno se desmotiva y se le quitan las ganas de impartir justicia divina.
Con los Illuminati Toys podremos enseñar a nuestros pequeños psicópatas cómo hay que gastárselas a la hora de llevar a cabo un rito satánico y, de paso, recuperar ese símbolo de tiempos mejores. Pero, ojo, no todos los vástagos se merecen esa educación; para descubrir cuál de ellos desarrollará algún tipo de inteligencia, tenemos este otro juguetito:

El funcionamiento es tan simple como eficiente: el niño se verá atraído por luces y colores y, si no es lo suficientemente inteligente, será guillotinado. Puede parecer una solución muy radical, pero, hey, por primera vez en la historia la evolución se convertiría en la supervivencia del más inteligente en lugar del más fuerte, lo que estaría bien, para variar. Además, si el juego se realiza en presencia de otros aprendices, se les puede aleccionar acerca de los recortes para que se vayan acostumbrando.
Con todo este discurso me ha dado la nostalgia; voy al sótano a empalar unas ratas y luego, si me animo, ya hablamos.
Visto en Pijamasurf





Una selección para geeks, frikis, nerds y gente cool en general de las noticias, inventos y gadgets más originales del planeta.

