Pata Pata Pata Pom, Pom pom pata pom, Chaka Chaka Pata Pom...

Creo que es la música de videojuego más pegadiza que he escuchado nunca.

Y lo mismo le debió de pasar a Masatomo Ueda, un ex-músico, hasta el extremo de que se ha tatuado todo un ejército de Patapones alrededor del hombro derecho.

La encargada de tal obra de arte ha sido Camila Rocha, que estuvo cerca de 4 horas tatuando a ritmo de tambor aguja.

Eso sí, el caprichito pataponero le salió al músico por 350 euritos. En fin... todavía me acuerdo de cuando una amiga apareció con la frase "No lo sé" tatuada en la rabadilla. Hay gente pa´tó.

Visita nuestra tienda de regalos originales
No Puedo Creer... Que Lo Vendan

Tienda regalos originales y divertidos