YuBe el 17 de Diciembre del 2008
Talking Remote es el mando universal para controlarlos a todos, tanto a ellos como a ellas.
En realidad son dos mandos “universales” uno para que ellas dominen el mundo y otro para que lo hagan ellos. Estan compuestos por diferentes botoncitos que llevan frases pre-grabadas, como por ejemplo:
Un mando cuesta 15 euros y si compras los dos te saldrán por 25 euros. Funciona con dos pilas AA, y el único inconveniente es que las frases están grabadas en inglés. Pero por lo demás, será todo un lujo tumbarte en el sofá y simplemente pulsar teclas para que “ellos obedezcan” tus órdenes.
Es el regalo perfecto para estas navidades. Gracias a esto, no tendré que ordenar a mi esclavo lo que necesito en cada momento; bastará con pulsar el botón correspondiente y él obedecerá sumisamente. El problema es que veo que no tiene los botones de función básicos: Limpia, friega, barre, chupa, lame, ladra, a cuatro patas, saluda… Habrá que esperar a la versión 2.0, con conector USB (para recargar las baterías de ión-litio) y micrófono para reprogramar las funciones.
cuidado con estos mandos, no suelen dar garantía si se estropean. http://es.youtube.com/watch?v=SlR_fwcU3MU
Y yo me pregunto, ¿si eres gay tienes que usar el de chica para dominar a tu chico? No me parece justo tener que usar un mando rosa jajaja
No hay nada mejor que un buen látigo para obligar a otro (u otra) a hacer lo que quieres. Nada de gastar en controles, solamente encerar tu látigo para que se mantenga en buen estado y tenemos un “control” casero XD
Voy a esperar la siguiente versión, a ver si, como dice Pijus, permite reprogramar las funciones. Mientras, me quedaré con la idea de Andrómeda y su “control casero”!
Andrómeda, piensa que los hombres tenemos látigo incorporado
ArgaVI, nuestra tarea es siempre tener el látigo bien engrasado, no importa dónde esté colgado ;-P
La manera de dominar mediante látigo no es tanto lanzar chasquidos como dar a entender lo que pretendes hacer, por la forma en que lo sostienes ya te digo yo que los hombres obedecen ^_^
Menos mal que no han olvidado el botón MUTE. En el de mujeres es fundamental.
Lo cierto, Poldete, es que hoy he echado de menos ese botón en el autobús. ¿Cómo puede una pedorra estar hablando durante una hora entera sin parar? Y lo que es aún más misterioso: ¿Cómo puede, la persona que se sienta a su lado, mantener la amistad al finalizar el trayecto?