Todos sabemos que es una descortesía "hablar" por Internet con mayúsculas. Es como si alguien se te acercara al oído y empezara a gritarte. Sin embargo hay personas que no aprenden y se dedicar a escribir parrafadas enteras con las mayúsculas puestas.

Para esas personas, según Sean Ragan el único método de aprendizaje válido es la tortura. Así que ha ideado una tecla de bloqueo de mayúsculas que termina en dos afilados pinchos.

Así lo único que podrá exclamar con letras grandes y gordas el que intente usarla será el ¡AY! que exclame cuando sus dedos queden ensartados en la tecla y el ¡OUCH! cuando su hermano mayor le dé de tortas cuando vea su ordenador lleno de sangre.

Eso sí es justicia.

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