¿Para qué pueden servir unas pantuflas cortadas por la mitad que dejan un tercio del pie al aire y otro en contacto con el frío suelo?, ¿es obra de algún diseñador fetichista-masoquista? No puede ser porque las zapatillas no son de cuero. ¿Entonces?, ¿para qué demonios sirven?

Mencionaré por enésima vez a mi abuela: "para estar bella hay que sufrir".

En efecto, este calzado ha creado para la belleza. Con su curiosa forma, se supone, permiten moldear las piernas para que sean más atractivas. Y no es que yo lo diga: es que han sido aprobadas por un competente y prestigioso monitos de yoga japonés (esto último explica muchas cosas).

De todas maneras, y ahora que lo pienso mejor, creo que esto sería un buen regalo... ¡para exparejas!

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