La cerveza es la bebida de los dioses; nuestra novia es una diosa ergo ¿Por qué no regalarle una joya propia de una divinidad?

Sí. Uniendo tres cosas que, aparentemente, tienen tan poco en común como la orfebrería, el reciclaje y el glamour (repito, aparentemente) se ha conseguido una perfecta pieza para que nuestra amada luzca en el brazo cuando vaya a una fiesta o asista a un acontecimiento social importante, incluso (¿por qué no?) como complemento perfecto cuando aparezca por la puerta de la iglesia vestida de blanco al son de la marcha nupcial.

Estas joyas, en todos los sentidos, están fabricadas con selectas latas de cerveza (y de otras bebidas, pero la cebada es lo que importa) que han sido convertidas en bonitos brazaletes por artesanos hasta las cejas del líquido que da la vida.

Un regalo con clase. Otra cosa es que la familia de ella no sepa apreciar el regalo y decida que el novio no es más que un beodo sin sentimientos. Es decir, un cuñado más que un esposo.

Visita nuestra tienda de regalos originales
No Puedo Creer... Que Lo Vendan

Tienda regalos originales y divertidos