El "para estar bella hay que sufrir", que diría mi abuela, ha sido sustituido por el "para estar bella hay que tener tiempo" que diría mi tía.

Y es que el mundo se ha vuelto así de incoherente: cuantas más horas echas en el trabajo menos cobras y cuanto menos tiempo tienes para arreglarte te exigen una pinta más elegante en el curro. Así pasa lo que pasa: una se compra esmalte de uñas de poca calidad porque es más barato y luego acaba ensuciando con él los trajes con las prisas.

Para evitar que cosas así pasen se ha inventado este protector de uñas pintadas que parece una pinza el pelo a la que se ha añadido media bota de la Barbie. La idea es que la pintura pueda secarse sin problemas mientras buscamos qué ponernos en el armario o nos vestimos a toda prisa.

Eso sí: luego no hay que olvidarse de quitarse los protectores, no vaya a ser que aparezcamos en el trabajo con eso puesto y el jefe se crea que vamos de Fu-Manchú.

Visita nuestra tienda de regalos originales
No Puedo Creer... Que Lo Vendan