Como otros muchos, crecí en los 80. Y con este revival nostálgico tan de moda últimamente me he dado cuenta de que lo que antes consideraba "guay" ahora me parece desfasado.

Y eso me ha pasado con el viejo juego "¿Quién es quien?". Ahora pienso "¿De verdad podía estarme horas y horas adivinando qué persona con ojos azules, gafas y pelo naranja tenía mi compañero?". "Desde luego", pensé, "haría falta un giro realmente interesante para que volviera a jugar con el interés de antes".

Y este juego lo ha dado, eso sí, respetando la esencia nostálgica del juego. Ha sido tan fácil cómo quitarle la ropa a los personajes. Así el juego incorpora nuevos e interesantes rasgos con los que jugar. Ahora podéis preguntar "¿Su poll* es muy grande?", "¿tiene las tet*s de la talla 105?", "¿sus hu*vos son muy morenos?" o "¿Su c*ño es pelirrojo?". Así, además de pasar un rato divertido y rememorar viejos tiempos habrá cachondeíto y escandalizaréis a los vecinos.

Eso sí, procurad que los niños no lo vean. Aunque, ahora que lo pienso, ¿no es peor que ver gente desnuda andar metiéndole unas pinzas por el cuerpo a un tío de nariz roja con el único objetivo de arrancarle los huesos?

Visita nuestra tienda de regalos originales
No Puedo Creer... Que Lo Vendan

Tienda regalos originales y divertidos