Don Alipio el 2 de Noviembre del 2007

Al menos esa es la idea del diseñador Nicolas Trüb para que no pierda el mando. Me explico: como aquí no podemos disfrutar de gravedad para que el mando flote en el aire, ¿qué mejor que imitar el efecto colgándolo del techo gracias a un muelle más o menos transparente? Así sólo hay que alzar la mano, tomar el control remoto, cambiar de canal, subir el volumen o lo que se tercie y soltarlo tranquilamente para que vuelva a “flotar”. ¿Y cuanto cuesta este ingenio para la comodidad? 18 Euros, ni más ni menos.
¿Qué os parece? Seguramente alguno estará preocupado por la longitud del muelle porque el techo de su casa será más bien alto. Tranquilos, se puede estirar hasta los 5 metros (así que, a menos que vuestra residencia sea una nave industrial o una mansión, podéis instalarlo sin problemas).
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Es una idea muy buena para mantener el mando lejos del alcance de los niños.
Pero claro, si algún día lo llegan a coger, no resulta difícil imaginar la escena:
- ¡Pablito, suelta el mando ahora mismo!
Boing…. ¡paf!
- ¡Ay, mi ojo! ¡Pablito, ven aquí! ¡No corras!
ups a mi no me llega el cable… bueno no pasa nada, me compro dos y asi me llega justo… es que el salón de mi casa es muy alto
Ya estoy viendo a mi primita jugando a la pelota con el mando colgado y éste destruyendo jarrones, fotos, y demás objetos “valiosos” de mi salón.
Como dice Bernardo, este gadget pinta mejor en una casa de abuelitos.