Jorturos el 15 de Octubre del 2007
La solución a los problemas de espacio de los famosos pisos de 50 30 metros cuadrados poco a poco aparece. Por ejemplo, para el salón teníamos el mobiliario con forma de menhir y para el salón el sillón-cocina.
El problema es el aseo, demasiado pequeño para poner la taza del váter, el lavabo, la ducha y demás accesorios. Así que han creado un váter incrustado en la pared y que se oculta. Cuando quieras orinar, simplemente abres la tapa y listo. Incluso ahorras agua. Lo bueno, dicen que lo puedes poner donde quieras, siempre y cuando tengas acceso a la cañería del sanitario principal. Lo malo, solo funcional para hombres y siempre y cuando solo sea orina.
Uno de estos en mi cuarto sería fantástico.
[...] a tus aseos, para que estén acorde al local, lo que no tienes que hacer es poner ni uno escondido, ni fotos de mujeres y muchísimo menos ninguno de estos urinarios [...]
Pingback on Oct 24th, 2007 at 13:00
Entonces más que un vater es un urinario, aunque estoy convencido que a muchos no les impide dejar residuos solidos allí!
Yo diría que eran “famosos pisos de 30 metros cuadrados” y no de 50. De todas maneras hay cientos de estudios de vivienda mínima habitable y son todos bastante por debajo de los 30 metros cuadrados. También hay otros estudios de vivienda máxima asequible (digo asequible refiriéndome al uso cotidiano, no económicamente) y casi todos coinciden en superficies de entre 40 y 50 metros cuadrados (para una persona sola, obviamente).
Hay que decir que cuando se han realizado experimentos de edificios sólo con viviendas unipersonales y mínimas, casi siempre contaban con zonas “comunes” multiusos en el mismo edificio, donde los vecinos iban pactando qué hacer con ellas. Y eso en España es… imposible! XD
Bueno, sólo era una reflexión con poca relación con el invento.
que bueno para los señores