Don Alipio el 25 de Junio del 2007

Este invento soluciona uno de los grandes enigmas de todos los tiempos en unas cuantas casas “¿Qué hacer con ese viejo y gigantesco teléfono que está cogiendo polvo en casa?” Lo que véis a la derecha es un buen ejemplo: convertirlos en salero y pimentero para que en nuestra mesa haya un “toque original”.
Pero si no sois aficionados al “bricogadget“, siempre podéis adquirirlos aquí por 22 dólares (que, al cambio, son más o menos 16 Euros, creo…) Eso sí, tened cuidado con las visitas que sean cortas de vista no vaya a ser que quieran llamar a casa diciendo que van a llegar tarde y se llenen el oído de pimienta (que pica que no veas).
Lo que me extraña es que nadie haya pensado hacer una aceitera y una vinagrera aprovechando el resto del teléfono pero en fin… cuestión es de ponerse.
seria un poco asqueroso usar eso como salero
A mi me gusta. Lo encuentro una buena idea.
jaja, que capo.
No me gustaria ir a coger el telefono y llenarme el oido de pimienta.
¡Picaa!