Troy el 16 de Junio del 2007

Pocas cosas hay más desagradables que ver a una señorita urgándose las encías con un palillo después de una opípara comida.
Isabel Preysler lo sabe y, por eso, a las recepciones del Embajador siempre se lleva este espejito con palillo incorporado para quitarse con elegancia los restos de los Ferrero Rocher.
Uy! Cuanta finura! Como se nota que ahora hay chicas delante
Si no trae un palillo de platino y diamantes no me lo compro… jajaja
- “Voy a empolvarme la nariz, y de paso me quitaré el sarro”
Realmente, se dice “hurgar”, con h ^^U
Pero muy util o.O
GLAMUROSISIMO
Jajajaja buenísimo, ¿pero cómo lo cierras?
pues solo parece un pedazo de goma (o gel) pegado en el espejo sosteniendo el palillo…