Reconozco que no empecé a usar marcapáginas hasta hace bien poco, y su utilidad es básicamente decorativa. Supongo que los hábitos de lectura dependen de cada uno, pero en lo personal no puedo dejar un capítulo a medias; y estoy dispuesto a dejar que el teléfono suene o que la casa se derrumbe sobre mí para conseguirlo.

Pero otra gente no lo hace así. Quizás es porque tienen una capacidad de concentración superior a la mía o porque tienen una vida. No lo sé. Pero el caso es que he visto a gente caer muerta sobre el libro en mitad de un párrafo, despertar como un Caminante Blanco y tener que empezar el párrafo de nuevo mientras se le cae la piel.

Gracias al Fingerprint Bookmark esto no volverá a suceder, ya que el marcapáginas señala en qué punto exacto de la narración sucumbiste a Morfeo. Al Morfeo de los sueños, no al de las pastillas (el de las pastillas es Valium).

Visto en This is why I'm broke

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