El argentino Leandro Erlich es el artífice de la Dallston House, una instalación que parte de una idea muy sencilla y consigue un efecto impresionante: que cualquiera pueda escalar edificios ignorando los efectos de la gravedad (o por lo menos crear la ilusión de que lo está haciendo).

Para ello Leandro se sirve de una fachada desarrollada en el suelo que será el campo de juego; un espejo enorme saldrá de ella y se elevará devolviendo una imagen ficticia: la de que todos los que están vagando por la fachada del suelo lo están haciendo en una fachada real. Gracias a ese efecto se dan situaciones extrañas e imágenes imposibles.

Después de pasar un rato en la Dallston House será inevitable que los participantes quieran sacar conclusiones, llegar más allá de la experiencia, reflexionar acerca de la realidad y la ficción, el sueño y la vigilia, las felaciones y los besos en la espalda,... filosofía de fachada, ya sabéis.

Visto en Neatorama

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