En mi experiencia, una vez la pizza es devorada la caja que la albergaba puede servir de cualquier cosa imaginable: desde ceniceros hasta recogedores improvisados pasando por tableros de un juego de mesa también improvisado; hasta he despertado en una casa post-fiesta para descubrir con horror que la gente guardaba sus calcetines en ella. Y luego me volví a dormir, claro.

Pero lo que nos ocupa hoy es infinitamente más práctico. Con las siguientes instrucciones podréis construir un práctico y barato soporte para el ordenador portátil con sólo una caja de pizza. La idea es de Ilya Andreev y es muy singular. En su página hay más fotografías que os podrán ser de ayuda.

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No Puedo Creer... Que Lo Vendan