El hombre que hay justo detrás del bigote es David Neevel. Es físico y amante de las Oreo, pero sólo de la galleta; detesta la crema. Así que ha decidido construir una máquina que separe esa sustancia repugnante de la galleta para poder devorarla sin miramientos. Porque eso es lo que hacen los físicos.

Supongo que más de uno habrá visto cierto parecido con Walter White, tanto por el ambiente como por el propio David y las miradas pendencieras que lanza a la máquina. Está claro que David acabará vendiendo las Oreo adulteradas por las esquinas y montando una red jerarquizada de traficantes junior hasta hacerse con el control de la ciudad. Y cuando tenga a todos los ciudadanos enganchados empezará a cortar el suministro y encarecerlo, y entonces los más yonquis recurrirán a la crema que se desprende del proceso de fabricación y la usarán para aguantar hasta que puedan permitirse el lujo de comprar una galleta. Como si lo viera.

Todo indica que este vídeo es el primero de toda una serie que Oreo tiene preparada. Todos ellos mostrarán máquinas separadores de Oreo, claro. Les seguiremos la pista, a ver con qué nos sorprenden.

Visto en Geekosystem

Visita nuestra tienda de regalos originales
No Puedo Creer... Que Lo Vendan