Siempre se ha dicho que antes de morir hay que escribir un libro, hacer una película y masturbarse en público. No es algo obligatorio, pero desde luego son experiencias que hacen crecer a la persona.

Tristemente, la tercera opción siempre encuentra impedimentos y pruebas que uno debe superar a la hora de realizarse como un ente digno y útil para la sociedad: a la propia timidez hay que sumar acusaciones, pedradas ocasionales y multitudes furiosas blandiendo antorchas. Esto hace difícil que alguna vez nos podamos sentir completos, pero gracias al Camuflador de Aquellos Que Se Masturban En Público y A Lo Loco tendremos mayor facilidad para llevar a cabo nuestra misión.

Su concepto parte de la tienda de campaña y, ojo, es posible que sea un elemento que añada sensualidad al acto, pues sugiere en lugar de mostrar. Es posible que alguien pueda llegar a la conclusión de que ahí abajo algo se está friccionando con ansia, pero eso dependerá pura y exclusivamente de la pervertida visión de terceros.

Por supuesto, ni que decir tiene que en cuanto demos con el fabricante o la mente maestra que haya concebido esto, irá directo a QueLoVendan, de ahí a vuestras casas y de ahí a las plazas.

Visto en Cuidado con los huevos gracias a Quatermain