Nada peor que estar comiendo en compañía y se haga el silencio. Enseguida surgen los sonidos masticadores, los "grompf", "niki, niki", "arf", "chomp", "roarg" y demás y nos vemos obligados a hablar de cualquier cosa para disimularlos. Excepto de los propios sonidos, claro.

El Eatheremin sustituye esos sonidos por interlocuciones proferidas por una seductora voz femenina o por sonidos propios. Si uno come solo, está bien porque eso siempre sube el ánimo; si, por el contrario, estamos acompañados, la amalgama resultante puede transformar una comida estándar en una fiesta continua.

En el caso de que haya niños a la mesa, yo prohibiría las competiciones de comida. Posiblemente saturen el tenedor o asfixien a la voz seductora. O le hagan llegar al orgasmo, quién sabe.

Visto en Laughing Squid

Visita nuestra tienda de regalos originales
No Puedo Creer... Que Lo Vendan

Tienda regalos originales y divertidos