¿Tu también te has creído la leyenda urbana de que los pasteles engordan y generan cantidades obscenas de colesterol del malo malísimo? Espero que no. Todos sabemos que los dulces y las grasas polisaturadas (o algo así) son, básicamente, la fuente de la felicidad sin límite.

Eso lo sabe también el maestro pastelero David Lowery, que realiza esta obra de arte para los visitantes del Grand Geneva Resort en Wisconsin.

Concretamente estamos hablando de un enorme pastel compuesto por un pastel de cereza, otro de manzana y otro de calabaza.

Para mi gusto, falta un cuarto pastel hecho de chocolate, pero aún así me parece muy correcta la propuesta.

Visto en Neatorama

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