¿Quién dijo que la chatarra no podía servir para decoración? Estas sillas y bucatas butacas fabricadas con bidones son una muestra de ello.

Aunque no nos vamos a engañar, por mucho acolchado que le pongan en los cojines, estos sillones tienen que ser realmente incómodos.

Eso sí, tanto la "silla" como el "sillón" ya pueden quedar muy bonitos en el salón porque, gracias a su diseño exclusivo, cuestan 265 y 295 euros respectivamente.

Visita nuestra tienda de regalos originales
No Puedo Creer... Que Lo Vendan