Don Alipio el 11 de June del 2009

Recuerdo con cariño y nostalgia aquellos días en los que iba de negro, mi piel era pálida... y tenía que convencer a mis amigos para ir a determinados locales porque yo era el único gótico del grupo.
Claro, nadie comprendía por qué en verano procuraba estar siempre a la sombra. Además de que había que mantener un tono macilento que había tardado años en conseguir; a fuerza de no tomar el sol cuando a mi piel le daba sólo un poco el astro rey esta se quemaba dándome el aspecto de un cangrejo cocido.
Supongo que algo parecido le pasa al chaval que véis en la fotografía. Tiene que huir del sol no sólo por los dictados de la moda de la tribu a la que pertenece, sino también por la propia supervivencia de su epidermis. Y lo hace con cierto estilo: con un paraguas de esos antiguos a modo de sombrilla.
Sin embargo esta no es la única estampa de góticos durante los meses de buen tiempo que hemos encontrado. Hay un blog dedicado a recoger estampas similares en el que podéis ver más ejemplos de dolorosa adaptación extrema. Su nombre es Goths in Hot Weather.
¡Ay, qué recuerdos! Parece que fue el sábado pasado cuando iba todo de negro... bueno... ahora que lo pienso realmente sí fue el sábado pasado.
25 Comentarios ¡SALTA!