No puedo creer

Peligroso artefacto explosivo resulta ser vibrador anal

Don Alipio el 25 de April del 2010

explosive

4:30 A.M. en unas oficinas cerca del lago Tahoe (California, EE.UU.): un hombre de 60 años aparca su coche en zona prohibida. Unos agentes, que pasaban por allí, se acercan al coche para advertir al conductor de su infracción.

El conductor no sólo ha aparcado en zona prohibida sino que ha aprovechado el parón para "ponerse ciego" de algo que al policía le parecemetanfetamina . Cuando intenta detener al tipo del coche, advierte que, además de las drogas, porta un sospechoso aparato en el que se puede ver un interruptor.

Cuando uno de los agentes pregunta sobre el aparato, que el señor de 60 años tiene cerca de la parte trasera de su anatomía, el conductor sonríe y explica al agente que se trata de un artefacto explosivo casero y que está dispuesto a usarlo en ese preciso momento.

Las acciones comienzan a sucederse rápidamente, como en un capítulo de "24" . Uno de agentes pide refuerzos mientras el otro dialoga con el conductor, totalmente enajenado.

A las 5:45 A.M. el edificio de oficinas donde está estacionado el vehículo ha sido evacuado. Los trabajadores están asustados y la autoridad expectante.

No sabemos qué ocurrió después, si algún aguerrido héroe se lanzó a detener al terrorista o si alguno de los agentes observó que la forma del cacharro explosivo le sonaba. El caso es que se descubrió que el artefacto explosivo no era más que un vibrador anal a pilas. Por lo visto el conductor buscaba intimidad para darse al vicio.

Después de tal descubrimiento el conductor fue detenido. Eso sí, las oficinas no fueron abiertas hasta las 9:20 A.M.. Suponemos que debido a algún registro de la policía, quizá buscando bolas chinas nucleares o algo así.

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Supositorios explosivos, nueva arma terrorista

Troy el 5 de October del 2009

Los servicios secretos franceses han descubierto una nueva y muy eficaz arma de los terroristas suicidas islamistas, según explica el diario Le Figaro.

supositorio

Se trata, en cierto modo, de una evolución del tradicional método que utilizan los camellos desde hace décadas para transportar droga intentando pasar desapercibidos: metiéndosela por el ano.

En este caso no son bolas de hachís lo que se introducen, sino un explosivo que pueden hacer detonar con un mando a distancia.

La eficacia del método radica en que el sistema no puede ser identificado por los detectores de metales, sino que sería preciso hacer uso de Rayos X para poder detectarlo, algo bastante complicado de implantar en los controles que se encuentran en los aeropuertos.

Así que, ya sabéis como son estas cosas, dentro de muy poco, veremos con qué original método nos obsequian los agentes de seguridad, cuando vayamos a subir a un avión, para asegurarse de que no nos hemos metido en el culo ninguna "sorpresa".

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