Don Alipio el 15 de April del 2011

Ashley Nicole Steele
Derrick Gray, de 40 años y natural de Chicago (EE.UU.) contrató los serviciós "chechuales" de Ashley Nicole Steele, de 21 años y se la llevó a su casa (la de él, se entiende).
Estaban como vulgarmente se dice a mitad de faena, cuando se oyó que llamaban a la puerta. Gray bajó las escaleras y, al cabo de un momento, Ashley escuchó una tremenda discusión que le hizo agarrar una pistola que Gray guardaba en la mesilla. La que interrumpió el trabajo era una antigua "amiga" de Derrick que le echaba a este en cara que, después de mantener relaciones, él le había contagiado un herpes. Llegó incluso a mostrar a Ashley varios mensajes de móvil en los que Gray pedía disculpas por lo hecho.
Fue entonces cuando los cables de Steel se cruzaron. No se sabe si de debió a la rabia por la probabilidad de haber sido contagiada, ira por la posibilidad de estar sin trabajar durante bastante tiempo debido al contagio, o sencillamente porque quería devólversela al hombre convertido en potencial arma biológica. El caso es que ella agarró el arma y le pegó a Gray tres tiros que acabaron con su vida.
Hecho el daño, Ashley subió a un coche y se dirigió a un supermercado donde compró guantes, una tina de baño para bebés y lejía. Ojo, la mujer no era tan bestia como para usar todo eso para desinfectarse ella misma y darse friegas de lejía en cierta parte: usó todo eso para limpiar el arma con la esperanza de no ser descubierta.
Sin embargo gracias a varios testigos y una grabación del supermercado Steel pudo ser localizada y ahora está a la espera de juicio.
Así que ya sabéis: si sois aficionados a las armas, las enfermedades y el sexo pagado procurad mantener sin mezclar al menos uno de los elementos de esa suma.
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Don Alipio el 29 de October del 2009

Susan Finkelstein, la mujer que amaba los bates
Susan Finkelstein, de 43 años, es una mujer aficionada al béisbol, fan número uno e hincha apasionada de los Phillies de Philadelphia (Ciudad del queso para untar, EE.UU.).
Se diría que es una mujer capaz de hacer cualquier cosa por ver al equipo de sus amores... y más cuando va a jugar contra los afamados Yankess de Nueva York (Ciudad Sinatra, EE.UU.).
Por eso, al ver no que podía conseguir entradas, puso un anuncio en el que rezaba lo siguiente:
Acérrima fan de los Phillies, guapísima, alta y rolliza rubia, necesita desesperadamente entradas para las series mundiales. Soy del tipo "creativo", así que tal vez podamos ayudarnos el uno a la otra.
Así, a bote pronto, el anuncio es algo sutil (no digo que no). Pero algo en el lenguaje y en la descripción de la "guapísima, alta y rolliza rubia" mosqueó a la Dirección de Seguridad Pública de la ciudad. Así que varios agentes organizaron una trampa para Susan, con el fin de saber definitivamente si la mujer estaba vendiendo su cuerpo.
Un agente, haciéndose el interesado, citó a Finkelstein en un bar. En cuanto hablaron del anuncio ella se insinuó al "cliente" y se ofreció a "darle marcha" antes del partido. Vamos, que le dijo de ir a "esquiar" antes de ver el béisbol... quiero decir, que ella dijo que jugaría con el "bate" de él a cambio de las entradas. No sé si me explico: que sí, que por dos entradas se dejaría hacer varias "metidas".
Al no quedar duda, se procedió a la detención de Susan por un delito menor de prostitución. Cosa que no le ha gustado nada a ella, que tras pagar multa, ha declarado en facebook que ahora se pregunta dónde está la integridad de la policía.
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Don Alipio el 29 de June del 2009

No son tiempos fáciles, eso desde luego. Y prueba de ello es lo que os vamos a contar.
Vayamos a Oklahoma (EE.UU.). Allí unos agentes de la policía se dedican a seguir el coche de Lahuma Sue Smith (la mujer de la foto de la derecha) que, aparentemente, va en busca de "clientes" (sí, por lo visto es ella la que va a buscarlos). Después de unos metros, los agentes pierden la pista del auto, pero al cabo de unos minutos se lo encuentran parado: dentro se ven sombras que se mueven de manera muy extraña.
Los policías corren, miran por la ventanilla... ¿Y qué ven? A la señora Smith en el asiento del copiloto bajándole los pantalones a un tipo que confiesa que últimamente su matrimonio no va demasiado bien y que sabe por ahí paran prostitutas.
Lo curioso del asunto es que una vez registrado el vehículo (cuan concienzudos son estos agentes) fue encontrada una cesta con bolsas de snacks fritos valorada en 21 Euros. Lo que podía parecer a simple vista una extraña perversión no era más que el pago por el servicio a la señora Smith.
Esto da que pensar, ¿cómo estarán las cosas para que una mujer se venda por una bolsa de patatas?, ¿qué cara le pondrían las otras prostitutas al señor cuando les dijo "no tengo dinero, pero sí Doritos"?, ¿qué serían capaces de hacer algunas por una bolsa de nachos que, además, trajera un bote de salsa para mojar?
¡Cómo está el mundo!, ¡maldita crisis!
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Troy el 30 de April del 2009
Nadie duda que Pretty Woman, la popular película protagonizada por Richar Gere y Julia Roberts, ha afectado muy negativamente a la vida de miles ¿millones? de muchachas adolescentes, a cambio, eso sí, de afectar positivamente a los puteros de todo el mundo.
Lo que me sorprende es que también ha afecte negativamente a otro tipo de gente. Gente como este buen hombre, que no se si es putero o no, pero está claro que no le ha afectado para bien.
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Amy el 4 de March del 2009
Si al pasar por la puerta ves gente entrar y salir de forma sospechosa, no te engañes. Por mucho que lo parezca, no es un burdel.
Lo dicen muy claro en la puerta, de hecho, este cartel está para despejar dudas y evitar preguntas (o no) de mentes calenturientas: "Esto no es un burdel. Aquí no hay prostitutas"

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