Don Alipio el 13 de November del 2009

Los amantísimos amantes
La simpática pareja que está a vuestra derecha es la formada por Caroline y Steve Cartwright, de Washington on Wearside (Inglaterra). Sus intransigentes vecinos les han denunciado a las autoridades. ¿Y cuál es su delito? Sencillamente amarse.
Y es que, por lo visto, la señora Cartwright emite unos gritos tan altos cuando está disfrutando del acto sexual que el resto de la calle no puede dormir, ni descansar ni llevar una vida normal. Vamos, lo mismo que les pasa a las personas que viven cerca de los aeropuertos.
Para demostrar que el nivel sonido pasaba de lo "erótico-cachondón" a lo directamente terrorífico una de las vecinas de la pareja, Rachel O'Connor instaló un equipo de medición de sonido que registró que los alaridos de placer de Caroline llegaban a 47 decibelios (cuando la ley permite en un domicilio hasta 45 en horario nocturno... o eso nos han dicho).
Así, con los datos en la mano, puso la denuncia, que pilló de sorpresa al feliz matrimonio. El señor Cartwright ha declarado que para él los gemidos de su parienta son normales, pero también ha confesado que, viendo hasta donde han llegado sus vecinos para quitarle las alegrías nocturnas, ha llegado a intentar controlar el problema poniendo una almohada en la cara de su mujer (una imagen muy sugerente, por cierto). Pero el caso es que el daño ya está hecho y habrá un juicio en diciembre.
Por supuesto, Caroline niega todas las acusaciones y está dispuesta a llegar donde haga falta para poder "irse" a gusto. Ya me entendéis.
13 Comentarios ¡SALTA!