Don Alipio el 2 de May del 2010

Penny Williams estaba tan tranquila a eso de las seis de la tarde, sentada en la parte de atrás de su casa de Elizabethton, Tennessee (EE.UU.) cuando oyó que la puerta delantera se abría y alguien entraba en casa. Extrañada, fue a mirar quién había llegado.
Su sorpresa fue mayúscula cuando vio a un tipo desconocido, un intruso, que estaba leyendo la Biblia de Williams mientras sostenía una maceta.
Desconcertada y a la vez aterrada (no se le escapaba que el tipo era un loco) procedió a echar al tipo de su casa. No lo consiguió, pero volvió a la parte trasera de su casa, desde donde podía llamar a la policía y ver qué estaba haciendo el intruso.
El loco estuvo "trasteando" un poco por la casa y, finalmente, salió. Según cuenta Williams, el "buen" señor comenzó a sacar las plantas del jardín de sus macetas e intentó plantarlas en el suelo.
Cuando llegó la policía se encontró a Michael Gordon Vest, que así se llamaba el loco, continuando con sus labores botánicas. Los policías amablemente le pidieron que les acompañara, a lo que no se negó. Cuando la sueña de la casa salió de casa para ver cómo se llevaban al intruso observó algo extraño en este: llevaba unas gafas y unas botas que pertenecían a Penny.
Penny, por fin podía respirar tranquila mientras veía alejarse el coche patrulla... pero, de vuelta a casa, observó aterrorizada una cosa: Michael había dejado unas afiladas tijeras junto a la puerta. Y no solamente eso: la Biblia tenía, de manera blasfema, la portada arrancada.
¿Se trataba entonces de un loco que quería ver a Dios entre las flores?, ¿de un demonio estresado que necesita unas vacaciones?, ¿de un ángel caído atontado por el golpe después de caer en plancha desde tantos kilómetros de altura? No lo sabemos, pero sí podemos aventurar lo que pensó Penny: que a partir de ese mismo momento cerraría la puerta principal de su casa con llave... como hacen todos los vecinos, ¡hombre ya!
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Don Alipio el 20 de March del 2010

Charles Woodson, despiadado asesino de cobayas y hortera
Todos alguna vez hemos bromeado con eso de que el peluquín de un calvo con el que nos hemos cruzado parecía una rata. Muchos incluso se habrían imaginado la hasta cierto punto tierna escena de un amable señor sin pelo amaestrando pacientemente una cobaya (o conejillo de indias o cuy) para que el animal estuviese quieto sobre su cabeza.
Sin embargo, la realidad es mucho más cruel. Como en el caso de Charles Woodson, de 40 años y residente en Virgina (EE.UU.).
Este energúmeno habría comprado una preciosa cobaya de pelaje negro y dorado en una pajarería de su barrio para luego sacrificarla y ponérsela en su cabeza a modo de postizo.
Al parecer el trabajo no fue demasiado bueno. Varios testigos pudieron apreciar la forma de un animal en el peluquín de Woodson (algunos comentan que incluso se notaba la forma de la cabeza y de una pierna del animal). Algunos llegaron a sacar fotos del "hombre que no amaba a las cobayas" y las mostraron a la policía, que llevó a cabo una investigación que acabó con un registro en la casa del calvo y la incautación del peluquín que antes había sido un simpático animal de compañía.
Dado que para la legislación vigente en Virgina el maltrato animal sí es delito se podría proceder a condenar a Woodson a 12 años de cárcel y el pago de una multa de 2.500 dólares.
Ya sabéis cómo soy yo con esto de los animales. Yo hubiese condenado a este buen señor a meter la cabeza en un saco lleno de ratas rabiosas.
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Don Alipio el 7 de January del 2010
¿Qué pasa cuando mezclamos la altitud, aire presurizado y alcohol o alguna sustancia "estimulante"? Pues cosas como esta.
Por un momento he pensado que la película que estaban poniendo en el avión era "Fiebre del sábado noche", pero no le veo los auriculares a la señora.
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Amy el 3 de July del 2009
Hay situaciones en las que nadie sabe cómo va a reaccionar hasta que no se encuentra en ellas, y puede que esta sea una de ellas. Quizá la reacción en este caso concreto sea un poco exagerada, pero lo que me sorprende no es que el tipo se canse de tanta tomadura de pelo y se vuelva agresivo, aunque la "respuesta" es bastante desproporcionada.
Lo que me crea dudas, en realidad, es... ¿por qué se quita la camiseta? No sé si hay alguna teoría metafísica por ahí que sea capaz de responder a esta cuestión porque es lo único a lo que me queda por acudir para explicarlo.
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Don Alipio el 22 de June del 2009

Dean Richard Mark, de 53 años y natural de South Lake Tahoe (California, EE.UU.) fue hallado hace unos días dentro de un instituto, atado a una roca y completamente desnudo. Parece cosa de una broma pesada, ¿verdad? Sin embargo el detenido fue propio Dean.
¿A qué se debió esto?, ¿acaso se trata de una conspiración gubernamental?, ¿le había puesto los cuernos al comisario con su mujer y todo formaba parte de una elaborada humillación? Pues no.
Os contamos. Unos estudiantes, dando una vuelta por las instalaciones, advirtieron que un tipo de mediana edad y en cueros se hallaba en una situación que juzgaron comprometida. Sin embargo, evaluaron mal la situación pues, al preguntar al tipo si quería ser desatado, él contesto "No".
Suponemos que los muchachos se quedaron desconcertados y rápidamente pensaron "Bueno... será uno de los ligues de la directora, que le va lo del sado". Creemos que, sin embargo, se dieron cuenta de que no se trataba de eso, dado que no había prendas de cuero por ningún lado. Así que que llamaron a la policía avisando de que un pervertido estaba corrompiendo a una piedra del instituto.
Muy bien: los agentes que se personaron en el lugar al ver la escena estaban tan extrañados que no dispararon inmediatamente sobre el tipo sino que le preguntaron "¿Qué hace usted ahí?" A lo que Dean respondió "Hay buitres volando ahí arriba y quiero ver qué están haciendo".
Bueno... la expresión en inglés hablaba de "buzzards" volando y como esta palabra se puede referir tanto a un buitre como a un ratonero común, pues doble confusión.
Pues nada, que tomado por un loco, el incomprendido naturista ha sido llevado al calabozo. La piedra, sin embargo, tras haber estado varias horas en manos de un maniático se encuentra en estado de shock y no ha podido revelar nada que pueda arrojar luz sobre el asunto.
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