Don Alipio el 7 de February del 2011

Esta es una de esas leyes que, si se llega a aplicar en este país, haría que el 90% de la población acabase entre rejas. Pero a lo que vamos...
El gobierno de la República de Malawi está planeando resucitar una vieja ley de su pasado colonial según la cual expeler gases intestinales de cuestionable aroma y grosero sonido estaría tipificado como delito.
Según el ministro de Justicia y Asuntos Constitucionales del país, George Chaponda, "El Gobierno tiene derecho a mantener la decencia pública" y achaca la falta de educación trasera de la población a un sistema político en el que el pluripartidismo ha hecho que haya demasiada libertad para todo y luego pasa lo que pasa.
Dando por hecho que la población ha confundido libertad con libertinaje a escape libre, la propuesta se llevará al Parlamento, donde se decidirá democráticamente si el ciudadano medio de Malawi puede pederse o no delante de otros ciudadanos.
Aunque pueda parecer algo tonto hay gente bastante mosqueada, no solamente por el hecho de que se reavive una ley de la época colonial, también por el hecho de que esa ley estuvo vigente hasta el fin de la dictadura de Kamuzu Banda en 1994.
¿Se trata de algo anecdótico o se trata una vez más de una de esas leyes que parecen tontas pero suponen el inicio de una época de falta de libertad? La historia y la higiene nos lo dirán.
8 Comentarios ¡SALTA!
Don Alipio el 5 de February del 2010

Al parecer Corea del Sur (Corea del Sur) tiene unos de los índices de natalidad más bajos del mundo.
Los gobernantes, por supuesto, no conciben una Corea envejecida y sin niños jugando por sus parques; aunque tampoco creemos que conciban una Corea del Sur sin futuros soldados que hagan frente a Corea del Norte...
Paranoias mías aparte, el caso es que el Ministerio de Salud ha dedicido remediar la falta de niños con una medida extraordinaria que, sorprendentemente, apenas ha encontrado oposición: el tercer miércoles de cada mes se apagarán las luces de los edificios de oficinas antes para que los trabajadores y trabajadoras no hagan horas extras y así puedan irse a casa antes y dedicar el resto del día a la reproducción.
¡Así se levanta un país! Yo, desde luego, me estoy pensando irme a la embajada de Corea y pedir asilo político. Eso sí, pienso administrarme bien: si alguno de esos miércoles resulta que a mi pareja le duele la pareja (perdón... "cabeza") presentaré la documentación pertinente para poder recuperar el tiempo el lunes por la mañana. He dicho.
¡Viva Corea del Sur!
29 Comentarios ¡SALTA!
Don Alipio el 26 de November del 2009

Algo tan común y ordinario como tender la ropa en una cuerda en el jardín está mal visto en algunas comunidades estadounidenses.
Una de ellas es Perkasie, Pennsylvania (EE.UU.). Allí vecinos y funcionarios están muy molestos con una vecina de 54 años llamada Carin Froelich cuyo único delito es querer que sus prendas se sequen al sol fuera de casa.
Al parecer la visión de la ropa interior de la buena mujer ondeando al viento cual bandera blanca de la paz molesta a unos cuantos de la comunidad, que declaran la costumbre como "indecente". La pobre Carin ha llegado incluso a encontrarse amenazantes cartas anónimas colgadas de las cuerdas.
Sin embargo, esta vez, parece que la máxima autoridad del pueblo está de parte de la pobre mujer. John Hollenbach, alcalde de la población, admite que no hay ley ni ordenanza que obligue a Froelich a retirar sus cuerdas de tender. De hecho, el mandatario admite que su mujer también seca así su ropa y que le gusta ver la ropa así porque le parece una costumbre "fresca y limpia".
Pero no debemos cantar victoria: todavía quedan en Estados Unidos personas que son perseguidas por querer presumir de colada. Por ejemplo Kevin Firth, un carpintero de Dublin, Pennsylvania, que fue condenado a pagar una multa de 100 dólares por tender su ropa en una zona común.
También debemos recordar que en estados como Maine, Vermont, Utah, Colorado, Florida y Hawaii hay leyes que impiden a una persona poner a secar sus prendas a la vista. No tanto por absurda moral como por imposición del poderoso lobby de las lavanderías.
¿En qué se ha convertido la limpia tierra de la libertad?, ¿qué ha sido de esa orgullosa nación donde se podía ir desde el Atlántico hasta el Pacífico caminando como un funambulista por finas cuerdas exultantes de camisetas, calcetines, braguitas y pantalones? Una vez más nos preguntamos, ¿qué ha sido del sueño americano?
No pararemos ver un nuevo y blanco porvenir en el que digamos "Yes, we tend".
23 Comentarios ¡SALTA!
Don Alipio el 8 de January del 2009

Ya sabemos que el tipo de la derecha no da el tipo como residente medio de Nigeria (es un poco más bajo), pero para ilustrar el caso nos vale.
Y es que en el país africano los motociclistas usan calabazas secas para protegerse la cabeza y así "esquivar" la legislación, que obliga a los motoristas a llevar casco.
No es que los nigerianos sean particularmente dejados o que sean tan chulos como para desafiar la ley: sencillamente es que los cascos son demasiado caros (unos 29 dólares) para la deprimida economía del país, así que recurren al vegetal antes citado. Ya sabemos que poco puede proteger algo que ha servido para llevar agua o para hacer una tarta, pero la cuestión ya no es estar seguro sino evitar por todos los medios que te pille por banda un policía.
No obstante, la Comisión Federal de Seguridad Vial ha decidido emplear métodos duros para acabar con el engaño, como, por ejemplo, confiscar las motos o procesar directamente a aquellos pilotos que desafíen el orden establecido.
No sabemos si realmente funcionará el sistema de la Comisión porque ya sabemos que, y más en tiempos de necesidad y poco dinero, "hecha la ley, hecha la trampa". Cualquier día de estos vemos a los motoristas nigerianos con una olla en la cabeza.
10 Comentarios ¡SALTA!
Don Alipio el 29 de October del 2008

Esto es como cuando te encuentras al colega más "colgao" del instituto y te dice "Me he hecho policía".
Así, con estos coches, es como van los policías del Condado de Lake en Florida (EE.UU.): una sinfonía de color que deja en mero murmullo el aullido de la sirena más potente.
No dudamos de la profesionalidad de los agentes que los conducen. Pero, cuando vayan a ponerte una multa, ¿cómo haces para no reírte a carcajadas? Porque respeto, lo que es respeto, no dan.
Eso sí, el desfile de la policía por esas latitudes debe ser una auténtica fiesta (me pregunto si el pintor del coche será el que pase las pastillas).
8 Comentarios ¡SALTA!