Troy el 29 de May del 2009
NOTA: Esta noticia es falsa. Nos la ha enviado Miriam y he visto que estaba publicada en Terra Noticias, insisto, en Terra Noticias. Me he puesto a redactarla y luego me he percatado de que era un bulo y de que los de Terra se la han tragado. Dicho esto, ya que la tengo escrita, yo la publico, añado un vídeo divertido, y a otra cosa, mariposa.
La técnica de robo mediante "alunizaje" es bastante común hoy en día. Es muy sencilla, aunque parece que hay cacos que no acaban de entenderla bien.
Simplemente se trata de embestir con un vehículo el escaparate del local que queramos asaltar, con el objetivo reventar la puerta o persiana, coger el botín y salir corriendo.
La parte que J.M.D.R., un hombre de unos 45 años, no entendió, se refiere al concepto "vehículo". Él no cogió un coche al uso, uno de esos construidos con un chasis metálico bastante resistente, no. Él quiso reventar el escaparate de una joyería de Madrid estampándose repetidas veces a lomos de una bicicleta Orbea. Lógicamente la batalla la ganó el escaparate y el hombre acabó tendido en el suelo tras haber perdido el conocimiento.
La policía municipal y los servicios médicos, alertados por un vecino que presenciaba los hechos, se llevaron al hombre al hospital, afectado de contusión craneal severa. Allí declaró que tenía previsto atracar la joyería con un coche robado, pero que le dió pereza ponerse a forzar una cerradura y decidió intentarlo con la bici de su hijo.
No se, la verdad es que dudo mucho de que este hombre haya aprendido lección alguna. Yo creo que la próxima vez, en lugar de intentarlo con una bici 'Orbea' lo hará con una Mountain Bike de esas con ruedotas y frenos de disco, que seguro le parecen más resistentes y eficaces. Y nosotros, como siempre, estaremos aquí para contároslo.
Lógicamente, no tenemos imágenes del incidente, pero podéis visionar este documental muy relacionado.
24 Comentarios ¡SALTA!
Troy el 11 de May del 2009
Ha sucedido en la República Dominicana, en la ciudad de Mao. Desde hacía siete meses la policía andaba detrás de unos ladrones de ganado, pero desconocían su modus operandi.
La primera pista la tuvieron cuando recibieron varios avisos de gente que aseguraba haber visto a personas que transportaban en una motocicleta a niños que parecían extraterrestres.

También robaron un gato negro, al que disfrazaron con una peluca rubia
¿Niños que parecían extraterrestres? El caso parecía interesante y se pusieron manos a la obra. Tras una compleja investigación consiguieron descartar la posibilidad de invasión alienígena y, cuando iban a considerar el tema un simple caso de niños feos, la casualidad quiso que pasara por delante de sus narices una motocicleta en la que una pareja transportaba lo que parecía un bebé realmente feo.
Al ser ilegal circular con tres personas sobre una moto, le dieron el alto y se encontraron con una pareja que llevaba consigo el cuerpo del delito: Una oveja con ropa y zapatos de bebé a la que la mujer simulaba estar dando leche con un biberón.
Esto explica también el caso inaudito de un criador de cerdos al que, hace unos meses, le robaron un lechón que posteriormente encontró en el patio de una casa elegantemente vestido con pantalón, camiseta y unos pañales.
Un final feliz para una historia que pudo ser dramática, ya que la gente del pueblo empezaba a sentirse seriamente afectada por las estremecedoras historias sobre abducciones e invasiones extraterrestres que empezaban a correr por la población.
26 Comentarios ¡SALTA!
ElCanalla el 22 de April del 2009
Atthapol Maenkrathok prometió a su esposa que esta vez sí, que era el fin, que se retiraba. Que el de esa noche en el tren con destino a Bangkok era su último trabajo. El que garantizaba un retiro dorado al ladrón de guante blanco más buscado por las autoridades tailandesas. El colofón a una trayectoria inmaculada, digna de equipararse a los grandes nombres de la historia del hampa y el crimen organizado.
El plan era tremendamente fácil para Maenkrathok: permanecer escondido entre el equipaje a la espera de un descuido de una acaudalada dama de la alta sociedad que viajaba de incógnito en el compartimento de segunda del tren con destino a Bangkok. Con paciencia, se apoderaría de un preciadísimo botín.
Y así fue. Fácil, rápido, con sigilo y objetivo cumplido. Como siempre. El caco de lujo festejó con su (alborozada) esposa el último de sus trabajitos, la guinda a una trayectoria fulgurante, el remate de una trayectoria impecable forjada en torno a sus trabajos, metódicos, detallistas, impecables. Esa noche Maenkrathok lo sabía: ya formaba parte de la leyenda de los mejores ladrones de guante blanco.
Pero la leyenda se tornó cruda realidad apenas unas horas después, cuando la policía lo sacó de la cama y le acusó de robar a una dama acaudalada en el tren con destino a Bangkok. Nuestro apuesto ladronzuelo no entendía nada. "¿Qué había fallado esta vez?", preguntaba una y otra vez a los agentes mientras le conducían en un furgón policial camino de chirona.
Apenas un par de detalles, le respondió socarronamente uno de los policías mientras se sacaba del bolsillo una bolsa de pruebas con los cinco dedos de los pies que el ladrón se cercenó al saltar del convoy en marcha. Mientras, en la otra mano, el agente mostraba una tarjeta de visita que Maenkrathok también perdió en su huida. Un último matiz que libraba a los agentes del engorroso trabajo de tomar las huellas (de los pies) a los sospechosos habituales y cerraba en falso la leyenda del ladrón de guante blanco más buscado por las autoridades tailandesas.
25 Comentarios ¡SALTA!
Don Alipio el 19 de April del 2009

Gwyneth Davies, de 86 años y residente en Treharris (Reino Unido) parecía la víctima perfecta: no en vano vivía sola, era viuda y tenía que ayudarse de muletas para caminar. Sería un golpe fácil, como quitarle el caramelo a un niño.
Eso pensaba un ladrón de 26 años cuyo nombre desconocemos. Sin embargo, por lo que habéis podido leer en el titular, le salió el tiro por la culata.
¿Qué pasó? El chaval se encontraba en la cocina, buscando cosas de valor cuando sintió en la espalda un golpe, dos golpes, tres golpes... ¡cuatro golpes!
Y es que Davies, silenciosamente, se había acercado al ladrón por detrás y había descargado toda su furia en él con la muleta de acero que usaba para andar.
Después de dejar tirado al pobre chico retorciéndose llamó a la policía. Uno de los agentes que llegó a la casa declaró que "el sujeto estaba doblado sobre la encimera con la cabeza entre las manos. No sabía qué le había golpeado".
Así que los policías se llevaron al chaval aturdido y avergonzado a comisaria. Y menos mal que lo hicieron porque, a juzgar por la expresión de la anciana (la foto de la derecha), ésta bien podría haberse inmortalizado con una muleta a modo de arma en una mano y al ladrón tomado por los testículos y boca abajo en la otra.
10 Comentarios ¡SALTA!
Don Alipio el 2 de April del 2009

Un extraño robo tuvo lugar hace unos días en Southsea (Inglaterra).
Un ladrón aprovechó que una de las casas del lugar estaba vacía para llevarse algo. Lo curioso del asunto es que el "buen malhechor" paró un momento su actividad para dar de comer al gato del lugar.
La policía está verdaderamente desorientada por la tan poco común actividad del caco: para los agentes es inusual que un ladrón se dentenga un rato para abrir una bolsa de comida (los dueños de la casa aseguran que ellos no abrieron ninguna bolsa antes de su marcha). Sin embargo, puestos a elucubrar, muchos creen que lo que quería era asegurarse de que el minino estaría en un lugar concreto de la casa.
Bueno... el caso es que según los criminólogos que investigaron el lugar, el delincuente habría dado de comer a la mascota familiar y luego habría procedido a acabar con su cometido: robar nada más y nada menos... ¡que una caja de fuegos artificiales!.
Desde luego nos hallamos ante un misterio sin resolver, ante un gran enigma que, lamentablemente creemos que nunca será resuelto... por la policía de Southsea, porque nos consta que muchos de nuestros lectores ya tienen una tesis bien construida.
16 Comentarios ¡SALTA!