Don Alipio el 23 de November del 2010
Supongo que Marc Kossover quiere demostrar algo científico o algo así metiendo una cosa de metacrilato con bombillitas en el microondas. Pero como uno es de letras y el idioma de Shakespeare lo maneja a nivel "principiante" se ha quedado con el vistoso resultado.
Ideal para adornar la cocina el día de nochebuena, oiga.
11 Comentarios ¡SALTA!
Troy el 14 de August del 2009
Por poco lo consigue, pero no. El ingenioso timador fue apresado por la policía.
Sucedió en el parking de un Wal-Mart de San Leandro, California. El sujeto intentaba vender a algún pardillo una flamante televisión Sony FullHD de 37", con todas sus pegatinas intactas; sí, de esas que ponen "Full HD 1080", "HD TDT" y otras siglas similares que impresionan de lo lindo, también tenía en el frontal una bonita pegatina con la marca "SONY".

Oiga, amigo, es suya por 100$ ¿hace?
El truco estaba en que, detrás de todas esas pegatinas no había una moderna televisión de Plasma ni de LCD, sino la tapa de un horno grandote.
El tipo no tuvo suerte y no dió con el pardillo adecuado (que seguro que alguno podría haber picado). Una de sus potenciales víctimas se dió cuenta del engaño y le denunció a las autoridades.
32 Comentarios ¡SALTA!
Troy el 25 de March del 2009
"Ya no se hace pan como el de antes" es una frase recurrente. Al menos en las grandes ciudades, el pan que consumimos es de una calidad lamentable, sobre todo si lo comparamos con el que se hacía hace décadas.
Hay varias teorías que explican el porqué de la degradación de un producto tan importante como éste, pero la verdadera razón la podemos ver en este vídeo grabado a mediados de los 80.
Observad la técnica de amasado y el cariño con el que el operario realiza su trabajo. El agradable ambiente de trabajo en el que se desenvuelve. La música relajante. Eso se ha perdido hoy en día. Hoy el pan se fabrica mediante procesos industriales que sólo se centran en aumentar la productividad y el beneficio económico y el resultado salta a la vista.
14 Comentarios ¡SALTA!
Don Alipio el 26 de February del 2009

Antes de empezar el relato os prensentaremos a los protagonistas del drama: el hombre maduro que está agachado y recuerda ligeramente al Dr. House es Martin Talbot, dueño del pub the Jolly Farmers, de Norfolk (Reino Unido); el joven de 19 años que se lleva las manos a la cabeza es Luke Woolston, barman del mismo establecimiento; y la dama que llevan en las manos y que está retratada en los billetes es su Graciosa Majestad, Isabel II.
Pues bien, resulta (o resultaba) que Talbot tenía en muy concepto a Luke. Pensaba de él que era un buen chico, responsable y de fiar. Así que, como jefe, confió al barman la recaudación de aquel día. "Ponlo todo en un lugar seguro", le dijo, "en un lugar donde nadie pueda encontrar el dinero que tantos esfuerzos nos ha costado conseguir".
La bien entrenada y rápida mente de Luke halló el lugar donde nadie nunca, jamás encontraría esas 1.000 libras (más de 1.120 Euros): no era otro que el horno. Así que metió el recipiente de plástico en el que estaba el tentador botín dentro del instrumento de cocina.
"Menuda idea más buena", pensó, "voy a decirle el jefe dónde está... y es más, para que vea lo inteligente que soy voy a hacerle una demostración de que toda la pasta está segura".
Y así lo hizo: le dijo a Martin lo que había hecho y, para que supiera que al dinero no le iba a pasar nada, encendió el horno.
El jefe se lo tomó a broma "¡Qué humor tiene este picaruelo, que me dice que los billetes están ahí dentro, calentándose a fuego...!"
Surgió entonces del pequeño infierno de la cocina un espeso y pestilente humo. El humo que indica cómo los sueños se convierten en ceniza, que augura la pérdida de la recompensa por los esfuerzos de varias jornadas, que señala que una reina arde. En definitiva, el olor y el humo del dinero al gratén.
Mucho de ese dinero se ha perdido pero, según el Banco de Inglaterra, si los números de serie todavía son visibles, ese dinero todavía es bueno. Eso es explicable.
No se puede explicar es cómo todavía Luke conserva su empleo, porque no ha sido despedido. Quizá porque su jefe está tan "quemado" que ya todo le da igual.
15 Comentarios ¡SALTA!
ElCanalla el 27 de March del 2008
Un jurado de Texas (EEUU) ha condenado a 25 años de prisión a un padre por causar graves quemaduras a su bebé tras colocarle en un horno microondas y ponerlo en funcionamiento durante 20 segundos.
El tribunal ha rechazado las alegaciones de la defensa conforme el acusado estaba enajenado cuando cometió el brutal acto y le ha procesado por el grave delito.
El hombre también deberá pagar 10.000 dólares de indemnización por los daños causados a la pequeña Ana, de cuyo estado de salud se desconocen más datos.
44 Comentarios ¡SALTA!