No puedo creer

Agrede a sus hijos con una chuleta

Don Alipio el 25 de September del 2009

La peligrosa presunta madre conocía varias maneras de usar el arma

La peligrosa presunta madre conocía varias maneras de usar el arma

Todos sabemos qué es capaz de hacer una madre cuando se le ha tocado las narices a la hora de la comida. Sin embargo Chavonna Gough, de Sacramento (California, EE.UU.) traspasó la delgada línea que hay entre la riña materna y la despiada agresión.

Situémonos: la supuesta amantísima madre prepara su especialidad, chuletas de cerdo. En su prisa cocinera ignora algo que después sería fatal. Que el número de chuletas era impar.

Así con sus dos churumbeles, uno de 19 años y otro 16, no tarda en ocurrir lo peor: queda una chuleta solitaria en la bandeja y ninguno de los dos hermanos está dispuesto a ceder. Se empiezan a pelear como tiburones por una foca, a esto le siguen gritos... y la madre, cual bomba de relojería, explota.

Pero no lo hace de la manera usual. En lugar de comerse ella misma la chuleta u ofrecérsela al perro en solución salomónica sus cables maternales se cruzan y hace lo impensable: agredir a su descendencia con la pieza codiciada.

De esa manera el mayor recibió varios chuletazos en la cabeza. Quizá no debieron dolerle lo suficiente porque Chavonna acabó dándole un puñetazo en la cara. No contenta con eso agarró un cuchillo y sacó a los niños de casa amenazándoles con él.

No sabemos qué ocurrió después. Quizá un vecino alarmado llamó a la policía. El caso es que la madre ha perdido a sus hijos, que ahora están bajo custodia.

Si es que ya lo decía mi padre: "Las cenas familiares siempre acaban en tragedia. Todas, no sólo las de los sicilianos".

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Hermano cabroncete

Troy el 2 de September del 2009

Es extraño que muchos hermanos se lleven a matar. No parece muy lógica esa actitud, pero si vemos como actúan otros tipos de primate podemos adivinar que se trata de algo que hemos heredado de nuestros ancestros, que lo llevamos en los genes.

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