Don Alipio el 9 de December del 2010
Esta vez no os vamos a recomendar un tumblr, blog o algo así. Lo que hoy nos ha gustado ha sido la obra de un fotógrafo de Indianápolis (EE.UU.) llamado Terry Border. La gracia de su arte está en convertir objetos inanimados en personajes con personalidad y humor. Aquí van algunos ejemplos.

Caballo protegido
Esta primera foto es un curioso juego palabras que pillarán aquellos que hayan comprado preservativos en EE.UU. y que conozcan la cultura clásica: El caballo de Trojan.

¿Estás hablando conmigo?
Aquí vemos cómo una pelea entre dos útiles de cocina ha terminado de una manera sangrienta.

A ver si prende...
¿Una vela con ganas de quemarse o la típica persona que quiere comprobar si lo que se sale de abajo es capaz de prender?
Como vemos se trata de un tipo con un curioso humor, el señor Border.
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Don Alipio el 9 de July del 2010
Un amigo fotógrafo me contó que ha visto de todo en el mundo de las bodas: colegas borrachos, "profesionales" que se presentan con una cámara compacta, que se pierden camino del enlace... sin embargo nunca me habló de fotógrafos que necesitaran tomarse un baño al terminar la ceremonia.
Lo mejor de todo es que los recién casados pasan olímpicamente de ayudarle. Supongo que se trataba de uno de esos fotógrafos pesados y mandones y se lo han tomado como una venganza del destino.
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Don Alipio el 7 de May del 2010
Algunos fotógrafos se pasan de "artistas": buscan crear algún tipo de lenguaje visual provocativo o simplemente llamar la atención. Para conseguirlo "se suben a la parra" y luego pasa lo que pasa, que todo queda extraño y ridículo.
Ridiculous Poses nos muestra algunas de esas fotografías vistas en publicidad o en revistas de moda. Muchas de ellas acaban con la creencia de que el mundo de la moda está lleno de elegancia y glamour.
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Don Alipio el 14 de April del 2010

Una muestra del arte de Lisa J. Murphy
La fotógrafa Lisa J. Murphy, fotógrafa especialista en gráficos táctiles que trabaja para el Instituto Nacional para Ciegos de Canadá, advirtió en su día que no había que no existían publicaciones con imágenes "para adultos" destinadas a los que tienen problemas de visión.
Y decimos "imágenes" porque sí que hubo una publicación con un conejito como emblema que sí sacó edición en braille entre 1975 y 1980, pero lamentablemente sólo contenía texto.
Así que, pensando que nadie puede perderse una buena sesión de imágenes erótico festivas, la fotógrafa ha elaborado un libro en el que, además de relatos "cachondones", también se puede palpar lo que se está describiendo (ver fotos a la derecha).
Según la autora la intención es "llenar un nicho de mercado". También ha declarado que se siente muy satisfecha de que su libro haya sentado un interesante precedente.

Otra imagen del libro de la señora Murphy
Sé que puede dar la impresión, especialmente en la foto de arriba, de que Lisa no sabe hacer caras, pero no os inquietéis: el libro en cuestión retrata a los modelos como "robots del amor". Así se termina de completar una mezcla curiosa y, para muchos, friki.
No sabemos dónde comprar el libro, pero sí tenemos conocimiento de que su precio ronda los 170 Euros.
Como os podéis imaginar debido a ese precio es muy improbable que se puede encontrar cada semana o mes en los puntos de venta. Pero al menos es un comienzo.
Eso sí... me pregunto, en el caso de que finalmente salga una revista de este tipo a un precio asequible, cuántos adolescentes la comprarían para tener una experiencia de toqueteo completa. Ya me entendéis...
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Don Alipio el 20 de June del 2009

Un profesional de la fotografía, un "cazador de momentos" siempre sabe dónde colocarse para tomar la mejor imagen, para obtener la instantánea, para que el público que vea su obra en una revista diga "A mí me hubiese gustado sacarla en ese mismo instante".
Aquí tenemos un buen ejemplo de un fotógrafo que ha ido más allá en su labor, que ha convertido un segundo deportivo en un momento en el que ha revelado el interior de una patinadora, un instante de compenetración visual, de clímax competitivo...
Seguramente el fotógrafo se guarde esa muestra de su arte para sí porque siente algo tan íntimo que sólo puede echarlo fuera a solas, sin que nadie le vea.
Parece mentira todo el arte, todo el éxtasis que puede llegar a tener sacar una foto de los shorts de una patinadora. Pero en fin... si el hombre lo hace por algo, seguro que es por el bien del fotoperiodismo.
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