Don Alipio el 7 de October del 2010
¿Qué se esconde detrás de gritos como estos?
¿Se trata de esfuerzo épico?, ¿insatisfacción sexual?, ¿estreñimiento? Al parecer no. Lo que hay es lo que mucho pensábamos: intimidación y despiste.
Al menos esa es la conclusión a la que han llegado los psicólogos Scott Sinnett, de la Universidad de Hawaii (EE.UU.) y Alan Kingstone, de la Universidad de la Columbia Británica, Vancouver (Canadá).
Según sus estudios y observaciones esos extraños (y a veces eróticos) gritos desconcentrarían a los adversarios, impidiéndoles reaccionar ante una bola rápida. No es que los deportistas griten conscientemente con ese objetivo, sencillamente es el propio grito el que propicia ese resultado.
A tal conclusión han llegado después de un curioso experimento: se proyectaba ante varios sujetos imágenes de partidos de tenis y se les pedía que adivinaran la trayectoria de la pelota cuando era tocada por la raqueta. A algunas de esas imágenes se les añadía un grito en el momento antes contado.
Pues bien, la inmensa mayoría de los sujetos no fue capaz de adivinar la trayectoria cuando sonaba el dichoso ruidito.
No es que quede en entredicho la carrera de muchos deportistas, pero ya hay quien piensa que, para igualar, habría que poner máscara a los tenistas.
Aunque os digo una cosa: los partidos de la Sharapova no serían lo mismo.
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Don Alipio el 4 de September del 2010

¡Cada vez hay más jovenes parados! Yo es que me parto...
Hay gente de cierta edad a la que molesta que haya gente joven. Si encima se enteran de que a alguien de menos de 40 años le va bien esa molestia se convierte en desprecio absoluto. Pero, ¿por qué se da este comportamiento?
Unos investigadores alemanes se han puesto manos a la obra y se están dedicando a estudiar el por qué de este comportamiento. En uno de los experimentos realizados se encontraron con un curioso resultado.
La prueba en cuestión consistía en hacer creer a varias personas de la tercera edad que estaban testeando un nuevo noticiario online. Se les dijo que tenían menos de diez minutos para leer, así que podían escoger aquellas que más le interesaran. No sabían que los investigadores habían colocado adrede noticias en los que se hablaba de los jóvenes, tanto bien como mal.
Curiosamente la mayoría de ancianos escogieron las noticias en las que se presentaba a la juventud en términos negativos. No sabemos si durante la lectura hubo algún sujeto que dijese "en mis tiempos no pasaba eso", "nosotros sí sabíamos beber" o "seguro que es uno de esos yunkis de ahora que le dan a las pastillas esas del tasis o a la drogaína".
Enterada de los resultados la Dra. Silvia Knobloch-Westerwick, de la Universidad Estatal de Ohio, ha lanzado la teoría de que los viejos piensan así porque en este mundo sólo le valora la juventud, lo que hace que les baje la autoestima. Así que para ellos que un joven, mejor visto en sociedad, meta la pata es motivo de cierta satisfacción.
Así que ya tenéis cierta idea de por qué algunos se comportan así. Ahora sólo falta que investiguen por qué ciertas personas de cierta edad consideran que si un joven también es tendero esté siempre tratará de estafarles.
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Don Alipio el 26 de March del 2010

Sífilis, la antigua y temida enfermedad de transmisión sexual. Lejos de estar erradicada en estos tiempos profilácticos podría estar viviendo una nueva edad dorada gracias a una modernez de esas, el "facebook".
Al menos en la casta y limpia Inglaterra.
Un profesor de la Universidad de Teeside llamado Peter Kelly mantiene la teoría de que la red social por antonomasia y el aumento de casos sifilíticos estaría íntimamente relacionada. Para ello esgrime datos que demuestran que las zonas de Gran Bretaña donde hay más adictos a facebook, Sunderland, Durham y Teesside, son precisamente las únicas zonas donde se han cuadruplicado el número de afectados por "el mal francés".
¿Qué habría pasado? Pues que los usuarios del "caralibro", deseosos de contacto físico y amor 1.0, habrían quedado para unir sus cuerpos en carnal conocimiento sin pensar en pasarse un antivirus antes. Eso sí, sólo en las áreas antes citadas y entre los habitantes de esos sitios.
Ante el clima de cachondeo generalizado, el profesor Kelly afirma que posee documentos que afirman que muchas de las personas afectadas son "facebookeros" que quedaron con otros usuarios y que tuvieron relaciones sexuales.
Responsables de la red social al salido al paso de tal afirmación y dicen que todo eso es ridículo.
Aunque yo no estoy tan seguro de eso. Fijáos que este invierno muchos de mis amigos de Madrid que, además están en facebook se resfriaron. Da que pensar...
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Don Alipio el 24 de September del 2009

Cuando leí esta noticia pensé "Claro, nosotros somos más propensos porque tenemos un pararrayos incorporado". Sin embargo la explicación no tenía tintes biológicos, ni físicos, ni si quiera estadísticos.
Toda la tesis es puramente psicológica.
Os explicamos: según Peter Todd, psicólogo de la Universidad de Indiana (EE.UU.) todo se reduciría a átavicos instintos. Mientras la mujer tiene un instinto de protección y supervivencia más marcado, el hombre tiene otro instinto: el de hacerse el más macho frente a los amigos con la idea de que así puede conseguir hembras.
Así, en las tardes de tormenta mientras una mujer se va a su casa a resguardarse y a estar tranquila, un hombre saldría a plena tormenta a enfrentarse con los elementos para demostrar que el más valiente... hasta que la naturaleza demuestre que es el más tostado (ya me entendéis).
Según algunos esto demostraría el comportamiento de algunos adolescentes, mientras que para otros esto es una soberana tontería.
Por si acaso os recomendamos que, por mucho que insistan vuestros amigos, no os pongáis a la intemperie durante una tormenta. Pero no citéis el pedante estudio de un eminente psicólogo: si lo hacéis acabaréis desnudos bajo la tormenta y atado a una antena por vuestros "amigos" (ya me entendéis).
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Don Alipio el 13 de July del 2009

Muchos, paseando por el casco antiguo de la ciudad, en el metro, en la parada de autobús... tememos por nuestra cartera. No sólo por el dinero, sino también porque hay un pequeño mundo lleno de datos personales en forma de documentos imprescindibles dentro de cada una.
Además de carteristas sin escrúpulos. también se da el caso de que muchos somos de un natural despistado, así que es probable que algún día nos dejemos la cartera con toda la carga sobre una mesa, al lado de un cajero o en la barra del bar. Claro, la pérdida de todo eso es una molestia sólo comparable a la de empujar durante toda la eternidad una piedra por una ladera.
Así existen soluciones de todo tipo: quien no se amarra la cartera al cinturón con una cadena, se la pega con velcro al pecho. Y quien no... pues nada... a rezar para que la cartera caiga en manos de una persona honesta que devuelva la cartera con su importe íntegro y sus papeles completos.
Sin embargo, para Richard Wiseman, un eminente psicólogo de Edimburgo (Escocia) la solución al extravío es de lo más simple: sólo hay que colocar una fotografía de un bebé.
¿Acaso quien se encuentre la cartera se siente enternecido por la cara de un bebé?, ¿se da cuenta de que la cartera pertenece a un padre de familia que tiene que alimentar esa boquita?
No lo sabemos... pero durante un experimento realizado por el especialista antes dicho y un grupo nutrido de colaboradores por las calles de Edimburgo fueron dejando "accidentalmente" varias carteras con diferentes contenidos. Unas llevaban unos vales que aseguraban que el dueño de la cartera había dado dinero a buenas obras y otras llevaban fotografías de bebés y cariñosas familias.
Los resultados no se hicieron esperar: de las que tenían el comprobante casi ninguna fue devuelta. Sin embargo, las que se devolvieron fueron (atentiendo a la cantidad de carteras enviadas) en primer lugar, las que tenían una foto de un bebé; en segundo lugar, las que tenían un retrato de un cachorrito; en el tercero, las que mostraban una feliz familia; y en el cuarto, las que enseñaban una foto de unos entrañables viejecitos.
Según el doctor Wiseman es sorprendente el número de carteras que fueron devueltas. Sin embargo nosotros preguntamos si realmente esas carteras tendrían dinero (ya sabemos la fama que tienen los escoceses). Porque si no hay plata... ¿para qué tener una foto de un criejo rubio y de ojos azules?
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