No puedo creer

El bombero que cocinó desnudo

Don Alipio el 23 de September del 2010

¿Quién quiere usarme para apagar su fuego?

¿Quién quiere usarme para apagar su fuego?

Todo tuvo lugar a finales de julio en una estación de bomberos de Washington, D.C. (EE.UU.)

Se celebraba la fiesta de jubilación de algunos bomberos. A ella acudieron, además de los homenajeados y sus compañeros, varias mujeres pertenecientes al servicio médico de emegencia.

Por lo visto la celebración se fue de madre y varios de los apagafuegos acabaron mostrando no sólo sus pectorales sino también sus "mangueras". Lo que es más: algunos hicieron las veces de camareros como vinieron al mundo (esperamos que sujetaran las bandejas con las manos).

No sólo eso: también algunos de los bomberos desnudos se pusieron a cocinar diversos platos en la cocina de la estación (esperamos que entre los platos a degustar no hubiese salchichas).

Como siempre tiene que haber algún aguafiestas, uno de los paramédicos presentes tomaron imágenes y las enviaron a sus superiores, que han hecho las gestiones oportunas para que se abra una investigación.

Y es que estamos hablando de cosas serias: imaginad que algo de aceite hirviente y chisporroteante cae sobre el cuerpo de uno de los bomberos desnudos; o imaginad que, de repente, hay una alarma: ¿cuánto tiempo perderían algunos efectivos volviéndose a vestir?

De momento sólo están siendo investigados los bomberos pues, según los testigos, ninguna de las enfermeras o paramédicos llegaron a hacer un striptease o a hace algún sensual baile encaramada en la barra que usan los bomberos para bajar desde los dormitorios al lugar donde están los camiones.

Aunque, ahora que lo pienso, también cabe la posibilidad de que se estuviera usando el recinto para rodar una película de esas que llevan por título "Fuego en el cuerpo de bomberos", "Calentón de emergencia" u "69 oposiciones del kamasutra".

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Maître chino se come cucaracha para “ocultar pruebas”

Don Alipio el 23 de May del 2010

Viscoso, pero sabloso...

Viscoso, pero sabloso...

Huang Xiaogang, Un comensal de un restaurante chino situado en la provincia de Wuhan (China), daba cuenta de su delicioso plato de setas cuando observó que había algo de color negro y brillante que no tenía pinta de ser un hongo de temporada.

Cuidadosamente lo sacó con los palillos y vio que, además ser negro y brillante, tenía patitas y antenas. En efecto, lo que flotaba en la salsa era una cucaracha muerta.

Sin pensárselo dos veces llamó la atención del maître y le contó lo que había sucedido. El encargado del restaurante, tras una décima de segundo de duda, le contó a Huang que el insecto formaba parte del plato (ya sabéis cómo es la gastronomía china) y que estaba perfectamente estirilizado.

El cliente debió de mirarle con incredulidad porque para rematar la faena el maître agarró la cucaracha con los dedos, la masticó con fingido deleite y se la tragó.

Pero tras el festín y el escepticismo de la clientela se derrumbó y confesó que había hecho eso para destruir la prueba del delito en el caso de que el cliente hubiese presentado una denuncia.

Acto seguido dejó a Huang marchar sin necesidad de pagar su cuenta, que ascendía a unos 570 Yuans (unos 65 Euros).

Ignoramos si el colectivo de cucarachas presentará alguna queja.

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Debe insonorizar su pista de tenis para no molestar a los vecinos

Don Alipio el 12 de March del 2010

Imaginad que un día estáis celebrando una distinguida fiesta en el jardín de vuestra lujosa casa. Relevantes y elegantes invitados disfrutan de un delicado piscolabis cuando la paz de tan cuidado entorno se ve mancillada por gritos como estos.

¡Qué contrariedad! Los invitados se escandalizan: a unos se les cae el monóculo, a otras se les ha roto la copa, algunas se han desmayado por el shock y unos cuantos se sienten contrariados por el crecimiento de unos extraños bultos dentro de sus pantalones. Juras entonces venganza contra el matrimonio que ha mandado construir una pista de tenis junto a tu jardin.

Algo así tuvo que ocurrir para que los vecinos de una excelsa urbanización de Throwley, cerca de Faversham, Kent (Inglaterra) obligasen al Doctor Alan Murphy a insonorizar la pista de tenis sobre la cual echa algunos... partidos... a su mujer, Lucy.

Según los afectados los gritos son insoportables y rompen la paz y la armonía de las fiestas al aire libre que muchos de los residentes tienen la costumbre de organizar.

El Doctor Murphy no ha ocultado su sorpresa. Según él, en los más de 10 años que lleva siendo nadie se había quejado. No obstante dice que estudiará algún tipo de solución.

Los vecinos, que también se han quejado de la deslumbrante luz de los focos instalados en la pista, han propuesto a Murphy que haga de su cancha una pista cubierta y que, de paso, la forre de material que evite tener que escuchar cómo se lo pasan de bien dándole a las pelotas.

Desde luego... qué pareja de vándalos.

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Se denuncia a sí misma por conducir borracha

Don Alipio el 9 de November del 2009

La mujer que se traicionó a sí misma

La mujer que se traicionó a sí misma

La policía de Clark County, Wisconsin (EE.UU.) recibió una llamada de una vecina de la localidad. La operadora pudo oír como claramente una mujer que se identificó como Mary Strey decía "alguien realmente borracho está conduciendo por Granton Road".

La operadora procedió entonces a pedir más datos. Se imaginaba que la Señora Strey estaría conduciendo detrás del coche del conductor borracho a una distancia prudencial y que podría pedirle los datos para que una patrulla le detuviese. Para asegurarse le preguntó "¿Va usted detrás del coche?"

La respuesta de Mary cayó sobre la agente como aquella frase de Darth Vader sobre Luke Skywalker. La buena vecina, la cívica habitante, respondió "No, yo soy la conductora borracha".

La operadora no salía de su asombro. En shock, y para asegurarse de que no había oído mal, preguntó "Muy bien... ¿entonces me está diciendo que llama para decir que está conduciendo bebida?".

Como una maza la respuesta cayó: Strey pronunció un conciso "Sí".

La policía, estupefacta, mandó una patrulla al punto donde indicaba la llamada. Allí se había parado Mary Strey, esperando a que los agentes le hicieran soplar. Y sí, se demostró que la señora estaba bebida.

Mary tendrá que presentarse ante un juez en diciembre. Pero su comportamiento nos ha enseñado una cosa: la importancia de apagar el móvil cuando se va conduciendo.

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Obligado a desmantelar casita en el árbol

Don Alipio el 25 de October del 2009

Modestita estructura en un roble

Modestita estructura en un roble

Michael Chapman, de Worcester, Nueva Inglaterra (EE.UU.) se lió la manta a la cabeza y decidió invertir tres meses de trabajo en hacer una casita en el árbol que más bien parece un complejo residencial: 500 tuercas y tornillos, más de 300 metros de cuerda y 14 metros de tubería han sido precisos para elaborar una "casita" de 4 pisos que se eleva los 15 metros de un roble. Ha costado unos 7.000 Euros, lo que nos hace pensar "¡Qué cara está la cuerda en los States!, ¿no?".

Según Chapman, botánico de profesión, se trata de "un sueño para los niños". Sin embargo, los vecinos no comparten esa ilusionada afirmación. Según algunos la casa no es segura, según otros nada impide a Chapman tener un puesto de vigilancia desde el cual atentar contra la intimidad de los vecinos, según unos cuantos la casa es decididamente horrorosa y afea el vecindario. Michael cuenta que incluso uno llegó a amenazarle de muerte si no desmantelaba la instalación.

Pero Chapman se ha mantenido en sus trece... hasta que una inspección de un oscuro departamento del ayuntamiento le ha dicho que, o bien baja la casa hasta que esta mida 4 metros o tendrá que pagar 200 Euros por cada día que siga en pie.

Claro, lo que no pueden las amenazas ni las envidias lo puede el dinero, así que Michael, entristecido, ha declarado que desmantelará la instalación.

Lo que no sabemos es qué hará con todos los materiales. Quizá una hoguera para quemar vecinos.

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