No puedo creer

A orar, que son dos días

Don Alipio el 12 de January del 2009

Las cifras hablan por sí solas: en la comunidad católica de Inglaterra el año paso sólo se presentaron a novicios y novicias (es decir, a ser monjes y monjas en prácticas) 13 hombres y 16 mujeres. Los monasterios y los conventos se están quedando vacíos.

Por esa razón varias congregaciones se ofrecen a acoger a personas los fines de semana como si de un balneario se tratase. La idea detrás de todo esto es que aquellos que hayan probado la experiencia y le pillen el gustillo acaben conviertiéndose en hermanos y hermanas de pro.

Tomemos, por ejemplo, la Congregación de Hermanos Redentoristas de Eton: actualmente son sólo 8, pero el anterior fin de semana llegaron a ser 12. Y es que cuatro persónas ávidas de tranquilidad, silencio y reposo se unieron a ellos. Eso sí, desgraciadamente esas cuatro personas volvieron a sus ajetreados hogares cuando terminó el domingo.

Algo parecido ocurre en la Abadía de Worth, en Crawley (Sussex Oeste), donde se dan cursos sobre vida monacal a quien quiera ir para probar la vida contemplativa unos días... y, si de paso, se da cuenta de que eso de los maitines, las vísperas y las novenas es lo suyo, pues bienvenido sea.

Por supuesto, al que suscribe (y lo subraya para eximir al resto de piadosos compañeros de blog), la campaña de captación es errónea: en los tiempos que corren habría que potenciar otros atractivos de la vida en el monasterio. A saber: destilación de licores, elaboración de cerveza de abadía, lectura de libros prohibidos (como en "El nombre de la rosa")... y porque los Templarios dejaron de existir hace tiempo, que si no lo de andar por ahí dando espadazos también hubiese sido un buen reclamo.

8 Comentarios     ¡SALTA!