Don Alipio el 21 de January del 2011

Hola guapo, ven a ver mi arma
El único delito de Peter Karras (no confundir con el Pater Karras) fue darle al cuerpo de policía un poco de glamour.
¿Qué hizo? Sencillamente al terminar de hacer su patrulla subió a su coche, se fue a un lugar oscuro de Sidney (Australia), se quitó su uniforme, dejó su pistola en el asiento de atrás y procedió a ponerse sexy, sexy: se puso unos zapatos de tacón alto, un sujetador y uno de esos tangas que parecen más hilo dental que una prenda íntima.
La mala suerte, sin embargo, quiso que dos colegas suyos hicieran la ronda por los alrededores. Así que, al ir a saludar al compañero se encontraron con la extraña estampa. Además Pedro se había puesto el tanga de mala manera, así que iba enseñando su otra arma reglamentaria.
La cosa terminó mal. Karras no pudo convencer a sus colegas de que realmente lo que ocurría es que estaba dejando salir su parte femenina. Muy al contrario los otros agentes pensaros que Pedro quería ganarse una paga extra (ya me entendéis). Claro está, finalmente el pobre hombre acabó en comisaría.
Y es que siempre tiene que haber algún colega de trabajo de esos que traicionarían a un compañero... ¡qué desfachatez!
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Don Alipio el 21 de November del 2010
¿Alguien me puede decir que estaba haciendo el conductor de este coche?
Lo malo va a ser sacarlo de la plaza a la hora de volver a casa...
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Don Alipio el 11 de November del 2010
¿Vuestro hijo, sobrino, nieto... es de los que no se están quietos en su sillita cuando lo lleváis en el coche?, ¿habéis probado con todo lo habido y por haber y no funciona? Quizá deberíais hacer lo mismo que este buen señor. Mirad y escuchad.
Bob Marley sin duda lo puede todo.
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Don Alipio el 4 de May del 2010

Amanda Pogany, maestra de 31 años en una escuela judía de Brooklyn, Nueva York (EE.UU.) pudo ahorrar con dificultad (sueldo de maestro, ya sabéis) lo suficiente para comprarse un Honda Accord de 1996.
Podéis imaginar la cara que se le quedó cuando, al poco de comprárselo, se lo robaron. Hizo la denuncia pertinente... y esperó tres años.
Finalmente la policía dio con el coche en un desguace de Queens, también en Nueva York. Y procedieron a devolvérselo a Amanda.
Cuando la profesora se reencontró con su coche no daba crédito: Su viejo Honda ahora tenía un nuevo motor V-8, cristales tintados, llantas de gran tamaño con tapacubos especiales... e incluso válvulas de aire para los neumáticos con forma de casquillo de bala.
En palabras de Pogany: "fue como si me hubieran traído el coche de Grease: Grease Lightning" (Goooo Grease Lightning!).
Además de eso, al auto también le habían añadido un cambio manual, una bandera dominicana y una gigantesca cruz colgando del retrovisor. Cosa que supone un problema para Amanda porque, primero, está acostumbrada al cambio automático; segundo, porque es natural de Nueva York; y, tercero, es judia (no es exageración, que lo dice ella misma).
Suponemos que también está el hecho de que ser profesora de hebreo y acudir todos los días a la escuela con un coche tuneado y el CD de Reggaeton a todo volumen debe quedar un tanto extraño.
Así que, de momento, el coche está aparcado en el jardín de los padres de ella. Curiosamente muchos vecinos se muestran interesados por el coche, así que Amanda no descarta venderlo para así comprarse un coche con el cambio automático, una bandera norteamericana y una gigantesca estrella de David para poder ir a la escuela escuchando a Matisyahu a todo volumen.
P.S.: Que conste que me encanta Matisyahu (es que llevaba mucho tiempo queriendo citarle en algún post).
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Don Alipio el 3 de January del 2010
Rachelle Brown, texana de nacimiento pero navideña de corazón (y de decoración, perdón por el chiste malo), decidió un buen día que había que solucionar eso de que poco gente pasara por delante de su casa a ver la decoración festiva. Así que decidió pillar el coche, meterle 100 lucecitas y diversos adornos... hasta llegar a conseguir lo que vais a ver.
La hija de Rachelle, Elora, dice "Me hace pensar en la Navidad y llena mi corazón". Pues hija, verás cuando la Guardia Civil norteamericana (sí, esa que va de green y lleva "tricorners" en la cabeza) llene a mamá el coche de multas...
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