No puedo creer

Le pillan con droga en su pene

Don Alipio el 11 de February del 2011

Antoine Banks, el camello de cinco piernas y tres jorobas

Antoine Banks, el camello de cinco piernas y tres jorobas

Este de la foto es Antoine Banks de Fairdale, Kentucky (sin relación con los Banks de Bel-Air). Se trata de un camello residente en un centro penitenciario que fue pillado con las manos, bueno... las manos no exactamente, en la masa.

Ante las sospechas de que Antoine estuviera escondiendo droga para pasársela al resto de reclusos, fue apartado de su grupo en el patio y sometido a cacheo. El hombre escondía una bolsa con crack en la goma de sus calzoncillos. El asunto se daba por resuelto cuando un agente (no sabemos por qué razón) decidió ir más allá con el cacheo.

El uniformado se puso a manosear a Antoine y se dio cuenta de que bajo la piel de su prepucio (el del preso, se entiende) había algo de un grosor sospechoso. Total, que la autoridad decide levantar esa piel de ese sitio... ¡y se encontró con una minúscula bolsa que también llevaba crack dentro!

Ahora, gracias a ese minucioso registro, Banks será procesado por posesión y tráfico de estupefacientes.

Hay que ver qué trabajo más duro es el de funcionario de prisiones en la zona de Kentucky.

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Perro ataca a gato camello

Don Alipio el 13 de November del 2010

Yo vendo farlopa, pero a la hora de consumir me van más la pilulas

Yo vendo farlopa, pero a la hora de consumir me van más la pilulas

Esta no es una de esas noticias que esconde una noticia inocente tras un titular sensacionalista, no. Lo que léeis es cierto.

Todo ocurrió en una cárcel de Tatarstán (Rusia). Uno de los reclusos ideó un extraño plan para recibir heroína en su celda. Pilló por banda a uno de los gatos que rondaba por la prisión y lo amaestró. Acto seguido le pasó el animal a unos compañeros, que tuvieron al pobre animal sin comer durante unos cuantos días, le pusieron un collar con 15 gramos de droga y lo soltaron cerca de la cárcel con la esperanza de que el minino, educado y buscando comida, fuera en busca del prisionero.

Sin embargo la policía fue informada de la operación y organizó la caza del gato. Ahí es donde entra el perro entrenado para detectar droga. Sumadle a su entrenamiento el institivo odio de ciertos canes hacia los felinos y el estado de debilidad del "camello" tras varios días sin comer. Como os podéis imaginar el desventurado minino no sobrevivió.

Ahora las autoridades se plantean abrir una causa contra el recluso y sus colegas por maltrato animal. Sin embargo, como podéis ver Micifuz fue una desgraciada cabeza de turco: maltratado por la delincuencia y asesinado por el orden.

Esperemos que allá donde estés, pobre gato, haya mucha comida, pocos uniformes y ningún matón.

Visto gracias a Alejandro

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Geek en prisión

Amy el 9 de April del 2009

Los chicos de WTB suelen hacer una tira cómica semanal para que todos sonriamos un poco, pero esta en concreto no la podía dejar pasar, porque refleja a la perfección cuál sería el principal problema de un geek en prisión.

Sí, como todos podéis imaginar, lo peor es que, dentro de las cárceles, no hay conexión a Internet. Y eso tiene que ser insoportable.

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Palomas hacen contrabando de móviles en la cárcel

Don Alipio el 6 de April del 2009

Todos sabemos que en la cárcel cada dos por tres están haciendo contrabando con algo. Bueno... lo sabemos por las películas (que yo nunca he estado en chirona... al menos que recuerde): cigarros, posters, películas porno, botellas de licor...

... y hasta teléfonos móviles. Tomemos como ejemplo la prisión brasileña en la que tiene lugar esta noticia: uno de los vigilantes del recinto se dedica a vigilar a las palomas (debe ser que los reclusos no son peligrosos) y se da cuenta de que de la pata de una de ellas pende una bolsa. Mosqueado, atrapa al animal, le quita la carga, la abre... y se encuentra con que la bolsa porta piezas de un teléfono. Extrañado, ven como unos pocos días después aparece en el patio otra ave que, en ese caso, lleva un cargador.

Al parecer no se trataba de una ingeniosa campaña de marketing: una investigación más profunda reveló un verdadero criadero de pájaros (como si "El hombre de Alcatraz" hubiera tenido visión empresarial): los presos alimentaban y criaban a las palomas, que luego eran sacadas fuera de la prisión por "socios". Una vez fuera, se les ataba las bolsas con componentes del teléfono, se soltaba a las palomas y estas volvían a "casa".

No sabemos cómo se repartían los beneficios, pero se rumorea que la "banda de los palomos" comía pan con unas semillas del tamaño de dedos. Ahora a ver cómo las gastan después de haberles reventado el negocio: que una lluvia de excrementos de ave es más temible que un motín.

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