Don Alipio el 9 de April del 2011
Sabíamos que el tiburón era una perfecta máquina de matar. Gracias a este vídeo hemos descubierto que la letal criatura además es una perfecta arma química. Observad.
¿Alguien que conozca bien el mundo de los escualos nos puede explicar qué acabamos de ver? Aquí hay división y opiniones, pero no os la ponemos porque a estas horas y con el almuerzo próximo no es plan de fastidiar el banquete del sábado. De todas maneras, sea lo que sea y como dijo Shrek, "mejor fuera que dentro".
15 Comentarios ¡SALTA!
Don Alipio el 16 de March del 2011

Este es el fenónemo observado por el astrónomo
Jens Hackmann, un astrónomo alemán, seguía la vuelta del Discovery en su última misión. Sacó varias fotos al transbordador y no le dio mayor importancia.
Sin embargo, al revisar sus fotos dio con la que estáis viendo ahí arriba. En ella se podía ver al transbordador regresando a casa, sí, pero se apreciaba una extraña estela que le seguía. ¿Podría tratarse de alguna avería?, ¿los astronautas, conscientes de que aquella era la última misión de la nave habían hecho algo especial?, ¿o había algo más inquietante y misterioso detrás?
Hackmann, como hombre de ciencia y escéptico que es, se puso a investigar, a preguntar aquí y allá. Encontró en algunas ocasiones un incómodo silencio, pero no se debía a ningún secreto espacial o a algún extraño contacto que hubiese que ocultar...
... lo que pasaba es que Jens había pillado al Discovery soltando "lastre". Es decir, tirando los desechos de la tripulación. Vamos, deshaciéndose de las aguas menores y las aguas mayores de los viajantes...
Sí, amigos y amigas, estaba tirando "por la borda" la caca y el pis de los astronautas, además de otros residuos.
Al parecer se trata de un procedimiento normal y corriente (si alguien hay que sepa exactamente cómo se lleva a cabo que nos lo explique). Lo único que pasaba es que hasta la fecha ningún aficionado lo había fotografíado.
No sé si esto resulta revelador o descorazonador. Eso sí que es llenar de mierda, con perdón, la atmósfera.
33 Comentarios ¡SALTA!
Don Alipio el 16 de October del 2010

¿Me oye?, ¿qué tal se está ahí abajo?
Daniel Collins, de Raymore, Missouri (EE.UU.) es un trabajador cuyo cometido es drenar tuberías atascadas. Y eso estaba haciendo hace unos días en la boca de inspección de una red de aguas residuales cuando el arnés que lo ataba a la entrada se rompió.
Daniel experimentó algo parecido a lo que siente uno cuando se va a un parque acuático y se tira por un tobogán de tubo, pero en sucio y apestoso. Las tuberías tenían unos 68 centímetos de anchura, con lo cual Daniel, que apenas pesa unos 58 kilos y no es precisamente ancho de espaldas acabó viajando casi dos kilómetros y medio hasta que pudo detenerse.
Claro, a todo esto los bomberos, a los que se dio aviso del accidente se pasaron esos dos kilómetros y pico tratando de encontrar a Daniel. Finalmente, dos horas después, oyeron sollozos y gritos y pudieron dar con él.
Según los bomberos Daniel salió de la red de tuberías magullado, golpeado, frío y no precisamente perfumado. Sin embargo la cosa podría haber sido peor: tuvo suerte de salir vivo.
Ahora Collins se recupera de su hipotermia y está consumiendo antibióticos como otros comen pipas. Más que nada para evitar que un microbio del tamaño de un Chevrolet Impala acabe poseyéndolo.
10 Comentarios ¡SALTA!
Don Alipio el 18 de September del 2010

Foto de Olivia Solon que muestra un prototipo
Sí, ya sé que esto debería ir en "inventos", consideradlo un "Don Failipio" (Expresión acuñada por Jorturos). Pero es que me he hecho el lío con la publicación. En fin... a lo que vamos, y así cumplo por el cupo por hoy.
Matthew Mazzotta es un artista de Cambridge, Massachusetts (EE.UU.) que ha tenido una curiosa idea: aprovechar los desperdicios caninos (úsease las cacas) para iluminar los parques de la ciudad.
Así, junto a un equipo del MIT ha desarrollado el Project Park Spark o, lo que es lo mismo, lo que estáis viendo en la foto. Se trata de un contenedor donde se depositan los excrementos de los perros. La caca almacenada produce metano, que luego es quemado por las farolas para dar luz. Vamos, casi como las farolas de gas de antaño.
Matthew está en conversaciones con la ciudad para extender el sistema. De momento sólo existe el prototipo que véis en la foto, y tampoco sabemos si funciona realmente. De todas maneras es mucho mejor intentar darle uso a los detritus que pisarlos, tirarlos en el suelo o echarlos en una papelera que el ayuntamiento nunca va a mandar limpiar.
Eso sí, de triunfar este sistema lo de besarse bajo una farola va a acabarse. Ya sabéis por dónde voy...
16 Comentarios ¡SALTA!
Don Alipio el 11 de August del 2010

Se supone que esta es la foto del afectado, pero parece una imagen de una nueva peli de Resident Evil
Un hombre de la calle normal y corriente como cualquiera de nosotros paseaba tranquilamente cuando oyó unos sollozos provinientes de una cabina usada como inodoro por las gentes de la región china de Wuyuan. La voz pedía ayuda y el transeúnte, sin pensárselo dos veces (pese a todos sabemos cómo puede estar de sucio un servicio público) entró.
Lo que encontró fue una escena que mezclaba lo escatológico con lo dantesco: entre suciedad y excrementos humanos, en la fosa y a varios metros por debajo del suelo, se encontraba flotando la cabeza viva de un hombre. La oscura materia no dejaba ver nada más, pero era evidente que bajo la cabeza había un cuerpo.
El hombre, declaró, estaba tan tranquilo vaciando sus intestinos cuando el asiento cedió y la fuerza de la gravedad le arrastró al hediondo pozo. Lo peor del asunto es que llevaba ahí metido dos interminables y apestosos (y nunca mejor dicho) días.
El traseúnte, entre fascinado, alarmado y asqueado no tardó en llamar a los bomberos, que se presentaron al momento. Rápidamente colocaron una escalera para que el individuo saliera, pero tan debilitado estaba por la falta de agua, alimento (no digerido, claro) y el olor que tardó 20 minutos en salir del agujero. Inexplicablemente ningún bombero le ayudó a subir.
Eso sí, una vez se vio libre no tardó en sumergirse en un estanque cercano para limpiarse. Ignoramos la suerte de la fauna y flora habitante del mismo.
Una mala experiencia que acabó bien. Eso sí... cómo debía estar la letrina como para que nadie quisiera pasar por ahí en dos días.
15 Comentarios ¡SALTA!